El ajo es un alimento muy utilizado en la cocina, pero también tiene muchas propiedades beneficiosas para la salud. El ajo contiene alicina, un compuesto que le da su sabor característico y que tiene efectos antimicrobianos, antioxidantes y antiinflamatorios.

Además, el ajo es rico en vitaminas, minerales y otros compuestos que pueden ayudar a prevenir y tratar diversas enfermedades. A continuación, se presentan algunos de los beneficios del ajo para la salud respaldados por la evidencia científica.

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Foto referencial – Imagen de Thomas Ulrich

1. Protege el corazón y las arterias

El consumo de ajo puede reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, como infarto, hipertensión, aterosclerosis y accidente cerebrovascular. Esto se debe a que el ajo tiene un efecto hipotensor, es decir, que ayuda a bajar la presión arterial, y un efecto vasodilatador, es decir, que relaja y ensancha los vasos sanguíneos.

Además, el ajo evita la formación de coágulos de sangre al inhibir la agregación plaquetaria y reduce los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre.

2. Previene el cáncer

El consumo de ajo puede tener un efecto protector contra algunos tipos de cáncer, como el de colon, estómago, páncreas, esófago, próstata y mama. Esto se debe a que el ajo contiene compuestos que pueden prevenir la formación de radicales libres, que son moléculas que dañan las células y el ADN.

El ajo puede estimular el sistema inmunológico y activar enzimas que eliminan sustancias tóxicas o cancerígenas del organismo.

3. Combate las infecciones

El consumo de ajo puede ayudar a combatir las infecciones causadas por virus, bacterias y hongos. Esto debido a que el ajo tiene un efecto antimicrobiano, que impide el crecimiento y la multiplicación de estos microorganismos.

También puede ser útil para tratar o prevenir enfermedades como el resfriado común, la gripe, la candidiasis, el pie de atleta o la tiña.

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4. Fortalece el sistema inmunológico

El consumo de ajo puede mejorar las defensas del organismo contra las enfermedades. Esto se debe a que el ajo contiene vitaminas como la C y la B6, que son esenciales para el funcionamiento del sistema inmunológico.

Además, el ajo tiene un efecto antiinflamatorio, que puede reducir la inflamación y el dolor asociados con algunas condiciones como la artritis o la gastritis.

5. Regula los niveles de glucosa

El consumo de ajo puede ayudar a controlar los niveles de glucosa en la sangre. Esto se debe a que el ajo tiene un efecto hipoglucemiante, es decir, que disminuye la cantidad de azúcar en la sangre.

Como vimos, el ajo es un alimento con múltiples beneficios para la salud comprobados por la ciencia. Sin embargo, no se debe abusar de su consumo ni considerarlo como un sustituto de los tratamientos médicos.

Se recomienda consultar con un profesional de la salud antes de consumir ajo si se tiene alguna condición médica o se está tomando algún medicamento.

El consumo moderado y regular de ajo crudo o cocido puede ser una forma sencilla y natural de mejorar nuestra salud y bienestar.

Fuente: aarp

Imagen destacada por: Steve Buissinne