La parosmia implica una alteración en la percepción normal de los olores, donde algo previamente familiar se convierte en desagradable.
Esto significa que los olores que solíamos encontrar agradables pueden transformarse en algo repulsivo, como el olor del café por la mañana que puede causar náuseas.
Esta distorsión del sentido del olfato suele ir acompañada de cambios en el sentido del gusto y ha ganado atención recientemente debido a su asociación con la COVID-19, aunque esta infección no es la única causa.
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Fuente: MejorConSalud
¿Cómo afecta la parosmia a las personas?
El proceso detrás de la parosmia no está completamente claro y depende de la causa subyacente. Sin embargo, la mayoría de los expertos coinciden en que implica una pérdida parcial de las neuronas olfatorias, lo que resulta en una percepción incompleta de los olores.

Un estudio publicado en la revista ORL ha revelado diferencias en el funcionamiento cerebral entre las personas con parosmia y aquellas que tienen un sentido del olfato normal, lo que ha llevado a cuestionar si el problema podría estar en el cerebro en lugar de en el sistema periférico en algunos pacientes.
Causas de la alteración del olfato
Existen más de 100 causas conocidas para la parosmia, que incluyen factores como el tabaquismo, pólipos nasales, desequilibrios hormonales, lesiones en la cabeza, radioterapia, exposición a productos químicos o medicamentos.
Incluso infecciones de las vías respiratorias superiores (como sinusitis) y enfermedades neurológicas como el Parkinson o el Alzheimer.
¿La parosmia tiene cura?
No existe un tratamiento específico para la parosmia, ya que depende de la causa subyacente. A menudo, se recomiendan tratamientos en función de lo que se cree que originó el problema.
El uso de suplementos de vitaminas y minerales no siempre es efectivo, a menos que se haya diagnosticado una deficiencia de micronutrientes, en cuyo caso podría haber mejoras.

