La ansiedad es un conjunto de procesos psicológicos y fisiológicos que aparecen cuando se perciben peligros reales o percibidos. Nos predispone a reaccionar rápidamente ante señales de alarma.

Aunque es una respuesta adaptativa, puede volverse problemática si se prolonga sin motivo aparente.

ansiedad 2
Foto referencial – Imagen de Freepik

Factores de riesgo

  • Antecedentes familiares: Las personas con familiares que han experimentado este trastorno tienen un mayor riesgo.
  • Personalidades aprensivas: Aquellos con personalidades más dependientes o evitativas, baja autoestima y miedo al fracaso son propensos.
  • Autoexigencia y baja tolerancia a la frustración: Quienes se imponen altas expectativas y luchan con la frustración también pueden desarrollar ansiedad.

Tipos de trastornos de ansiedad

  • Trastorno de ansiedad generalizada (TAG): El más común, caracterizado por preocupación constante y síntomas como inquietud y fatiga.
  • Trastorno de pánico: Episodios intensos de miedo repentino y ataques de pánico.
  • Agorafobia: Miedo a lugares que pueden causar ansiedad, como multitudes o espacios abiertos.

Prevalencia

  • Se estima que 264 millones de adultos en todo el mundo padecen este trastorno.
  • Las mujeres tienen más probabilidades de verse afectadas por este trastorno que los hombres.

Lea también: Epigastralgia: qué es, cuáles son las causas y sus posibles tratamientos

Características

  • Síntomas físicos: Taquicardia, dificultad para respirar, mareo y tensión muscular.
  • Ansiedad desadaptativa: Persiste ante estímulos no amenazantes.
  • Impacto emocional: Puede afectar la autoestima y generar miedo a volverse loco.

Cómo reconocer los síntomas

La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones estresantes, pero cuando se vuelve abrumadora y afecta la vida diaria, podría ser un trastorno. Aquí están algunos síntomas comunes:

  • Preocupación excesiva: Si te preocupas desproporcionadamente por situaciones cotidianas durante al menos seis meses y afecta tu concentración, podría ser ansiedad.
  • Agitación: Ritmo cardíaco rápido, sudoración, temblores y boca seca son síntomas comunes. La ansiedad mal gestionada puede prolongar estos efectos.
  • Dificultades sociales: Dificultad para conversar, sentirse ausente en interacciones y problemas para expresar pensamientos son señales.
  • Sensaciones físicas: Presión en el pecho, dificultad para respirar, tensión muscular, sudores fríos y hormigueo en extremidades pueden indicar ansiedad.

Si experimentas estos síntomas, considera buscar ayuda profesional para manejar este trastorno de manera efectiva. Recuerda que no estás solo y hay recursos disponibles para apoyarte.

Fuente: sabervivirtv

Imagen destacada por: Nathan Cowley