La interacción entre medicamentos y alimentos vuelve a tener importancia en el campo médico, ya que la interferencia de uno sobre otro puede ser contraproducente.

Algo en lo que se detienen a pensar las persona que están en tratamientos farmacológicos es si lo que come entorpece el efecto del medicamento.

Estudios revelan, sin embargo, que mezcla de algunos fármacos y comidas puede generar consecuencias no deseadas que van desde la inocuidad del medicamento hasta generar un efecto de amplificación del mismo en el organismo.

Algunos medicamentos y alimentos que no deberías mezclar

El paracetamol y las manzanas

este un analgésico comúnmente utilizado para tratar el dolor leve o moderado y reducir la fiebre. Para una acción más rápida, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España recomienda en su ‘Manual de interacciones entre Alimentos y Medicamentos’ tomar este medicamento con el estómago vacío y evitar consumirlo con carbohidratos y alimentos ricos en pepsina, como la manzana y la pera, ya que estos alimentos pueden retrasar la absorción del medicamento y reducir su eficacia en aliviar el dolor.

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Las dietas ricas en fibra

Alimentos y medicamentos que no deben juntarse están las fibras y fármacos. Pues, la fibra puede interferir con la absorción de la medicación, ya que la fibra puede hacer que el medicamento se adhiera a ella y tenga dificultades para llegar a la superficie de la mucosa gastrointestinal, donde se absorbe.

El consumo de derivados lácteos con ciertos antibióticos

Por ejemplo como las tetraciclinas o las quinolonas, puede formar compuestos que no se absorben adecuadamente. Incluso la leche desnatada no evita que disminuya el efecto del antibiótico, y los lácteos ricos en grasa pueden ralentizar el vaciado del estómago, lo que a su vez retrasa la acción del antibiótico.

La soja y los medicamentos: mala mezcla

De los medicamentos y alimentos que no deben mezclarse tenemos a los productos que contienen soja. Ya que tienen propiedades similares a los estrógenos y pueden interferir con la metabolización de medicamentos como el tamoxifeno, utilizado en el tratamiento del cáncer de mama. Además, el consumo de soja no se recomienda en personas con hipotiroidismo, ya que puede afectar la función tiroidea.

Fuente: SaberVivirTv