Con la llegada del otoño y la inminencia del invierno, nuestra piel se ve expuesta a condiciones climáticas más extremas. El frío, el viento y la baja humedad pueden resecar y dañar nuestra barrera cutánea. Por ello, es fundamental adaptar nuestra rutina de cuidado facial para proteger nuestra piel y mantenerla saludable y radiante durante estos meses.

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¿Por qué nuestra piel necesita cuidados especiales en otoño-invierno?

  • Bajas temperaturas: El frío contrae los vasos sanguíneos, reduciendo el flujo sanguíneo hacia la piel y disminuyendo la producción de sebo.
  • Viento: El viento reseca la piel al eliminar la capa protectora de aceites naturales.
  • Calefacción: El aire caliente y seco del interior de nuestros hogares también contribuye a la deshidratación de la piel.

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Consejos para una piel sana en otoño-invierno

  • Limpieza suave: Opta por limpiadores cremosos o en bálsamo que no despojen a la piel de sus aceites naturales. Evita los limpiadores espumosos, ya que pueden ser demasiado agresivos.
  • Exfoliación suave: Exfolia tu piel una o dos veces por semana para eliminar las células muertas y permitir que los productos hidratantes penetren mejor. Utiliza exfoliantes físicos suaves o químicos con ácido láctico o glicólico.
  • Hidratación intensa: Aplica una crema hidratante rica y nutritiva después de limpiar tu rostro. Busca productos que contengan ácido hialurónico, ceramidas y aceites naturales como el de jojoba o el de argán.
  • Protección solar: Aunque el sol no sea tan intenso en invierno, los rayos UV siguen dañando la piel. Utiliza un protector solar con amplio espectro y al menos SPF 30 todos los días, incluso en días nublados.
  • Cuidado del contorno de ojos: El contorno de ojos es una zona especialmente delicada, por lo que requiere de una atención especial. Utiliza una crema específica para esta área que contenga ingredientes hidratantes y antiedad.
  • Hidrata tu cuerpo: No te olvides de hidratar tu cuerpo con una loción corporal rica y nutritiva después de la ducha.
  • Bebe suficiente agua: Mantenerte hidratado desde el interior también es fundamental para una piel saludable.
  • Utiliza humidificadores: Si el aire de tu hogar es muy seco, utiliza un humidificador para aumentar la humedad y evitar que tu piel se reseque.
  • Protege tus labios: Los labios son muy sensibles al frío y al viento, por lo que es importante utilizar un bálsamo labial hidratante y protector con frecuencia.
  • Reduce el agua caliente: El agua caliente puede resecar la piel, así que trata de ducharte con agua tibia y limita el tiempo de ducha.

Ingredientes clave para el cuidado de la piel en otoño-invierno

  • Ácido hialurónico: Atrae y retiene la humedad en la piel.
  • Ceramidas: Ayudan a reparar la barrera cutánea y a prevenir la pérdida de agua.
  • Niacinamida: Calma la piel, reduce la inflamación y mejora la textura.
  • Vitamina E: Antioxidante que protege la piel del daño causado por los radicales libres.
  • Aceites naturales: Nutren e hidratan la piel en profundidad.

Recuerda: Cada piel es diferente, por lo que es importante encontrar los productos que mejor se adapten a tus necesidades. Si tienes alguna duda, consulta con un dermatólogo.

Fuente: glamour

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