Al investigar la compleja relación entre el genoma humano y la plasticidad cerebral, un equipo científico, liderado por el Dr. Steven C. Cramer, ha logrado identificar variantes específicas que influyen en la capacidad de regeneración del tejido nervioso tras un accidente cerebrovascular
Ictus y genética | Imágenes creadas con la IA de Google AI Studio
Este descubrimiento no solo ofrece esperanza a millones de pacientes, sino que redefine los protocolos de rehabilitación al permitir un enfoque mucho más personalizado y basado en la biología individual de cada persona. El estudio genético, gerenciado por el doctor Cramer en UCLA Health, marca un hito en la medicina de precisión aplicada a la neurología.

Marcadores genéticos y plasticidad neuronal
La investigación se centró en cómo ciertas expresiones genéticas determinan la respuesta del cerebro ante el daño isquémico. El equipo de UCLA identificó que pacientes con perfiles genéticos específicos muestran una mayor predisposición a la sinaptogénesis, que es la formación de nuevas conexiones entre neuronas.

Estos biomarcadores actúan como indicadores predictivos que permiten a los médicos anticipar qué áreas de la función motora o cognitiva tienen mayor potencial de recuperación. Al comprender estas pistas genéticas, los terapeutas pueden diseñar intervenciones tempranas que aprovechen las ventanas de plasticidad natural de cada paciente.
Implicaciones para la rehabilitación personalizada
La capacidad de predecir la trayectoria de recuperación mediante pruebas genéticas transforma la gestión clínica del ictus. Tradicionalmente, la rehabilitación se basaba en protocolos estandarizados con resultados variables. Sin embargo, los hallazgos del doctor Cramer sugieren que el uso de la información genética permite ajustar la intensidad y el tipo de terapia física desde las primeras semanas tras el evento.

Este enfoque de medicina genómica minimiza la incertidumbre para las familias y optimiza el uso de recursos hospitalarios. Así, se asegura que cada paciente reciba el estímulo exacto que su código genético está preparado para procesar.
Futuro de la neurología y nuevas terapias
Este estudio abre la puerta al desarrollo de terapias farmacológicas que podrían imitar o potenciar las expresiones genéticas favorables identificadas por el equipo de investigación.

Si la ciencia logra modular los genes que promueven la recuperación, la medicina podría pasar de una observación pasiva de la evolución del paciente a una estimulación activa de la curación cerebral. Los resultados alentadores de UCLA Health sientan las bases para una nueva era donde el mapa genético será tan importante como las imágenes por resonancia magnética al tratar las secuelas de un ictus.
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