La piedra de alumbre, un mineral que nuestras abuelas conocían bien como desodorante natural o cicatrizante tras el afeitado, ha ganado un nuevo protagonismo en la lucha contra el acné. Pero, ¿qué tan efectiva es realmente y cómo debe utilizarse para no comprometer la salud de nuestra piel?

¿Qué es exactamente la piedra de alumbre?
La piedra de alumbre es un mineral compuesto principalmente por un tipo de sal doble: el sulfato de aluminio y potasio (conocido como alumbre de potasio). Se presenta de forma natural en yacimientos de diversas regiones del mundo y se ha utilizado desde la época de los romanos por sus propiedades terapéuticas.
Es fundamental distinguir entre la piedra de alumbre natural (Potassium Alum) y la sintética (Ammonium Alum). Mientras que la natural se extrae directamente de la tierra y es reconocible por ser ligeramente traslúcida, la sintética se fabrica con sales de amonio y suele tener un aspecto más opaco y blanquecino. Para el tratamiento del acné, siempre se recomienda la versión natural.
Propiedades clave contra las imperfecciones
El éxito de este mineral en el tratamiento de pieles grasas y con tendencia acneica se debe a tres propiedades fundamentales:
- Astringente: Tiene la capacidad de retraer los tejidos y secar la piel. Esto ayuda a reducir el exceso de sebo (grasa) que obstruye los poros.
- Antiséptica y antibacteriana: Crea una película invisible sobre la piel que impide la proliferación de las bacterias responsables de la inflamación de los granitos, como la Cutibacterium acnes.
- Cicatrizante: Ayuda a que las pequeñas lesiones o heridas provocadas por brotes activos sanen con mayor rapidez, reduciendo el riesgo de marcas persistentes.
Cómo utilizar la piedra de alumbre correctamente
Para obtener beneficios sin causar irritación, la aplicación debe ser cuidadosa y seguir una rutina específica:
1. Limpieza previa
Antes de aplicar el mineral, es vital que el rostro esté completamente limpio. Utiliza un limpiador suave para eliminar restos de contaminación, maquillaje o sudor.
2. Humedecer la piedra
La piedra de alumbre es sólida. Para que «suelte» sus propiedades, debes humedecerla ligeramente con agua (preferiblemente agua termal o destilada si tu piel es sensible). No la sumerjas por completo para evitar que se desgaste de forma irregular.
3. Aplicación puntual o general
- Para brotes específicos: Desliza la piedra directamente sobre el granito inflamado durante unos segundos.
- Para control de grasa: Pásala suavemente por la «zona T» (frente, nariz y barbilla).
4. Secado y aclarado
Deja que el mineral actúe sobre la piel durante unos 5 a 10 minutos. A diferencia de su uso como desodorante, en el rostro se recomienda aclarar con abundante agua tibia después de este tiempo para evitar que la piel se reseque en exceso.
5. Hidratación (paso crítico)
Dado que el alumbre es muy secante, siempre debes aplicar una crema hidratante ligera o un sérum no comedogénico después del tratamiento para restaurar la barrera cutánea.
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Precauciones y contraindicaciones
Aunque es un producto natural, no está exento de riesgos si se usa de forma inadecuada. Aquí es donde debemos ser directos: no es un tratamiento para todos.
- Pieles sensibles o atópicas: El alumbre puede ser demasiado agresivo, causando rojeces, descamación o sensación de ardor.
- Acné quístico: Si tu acné es profundo y hormonal, la piedra de alumbre solo actuará de forma superficial y no resolverá el problema de raíz. En estos casos, la visita al dermatólogo es obligatoria.
- Uso excesivo: Utilizarla varias veces al día puede provocar un «efecto rebote», donde la piel, al sentirse demasiado seca, produce aún más grasa para compensar.
¿Vale la pena?
La piedra de alumbre es una herramienta complementaria excelente, económica y sostenible para quienes sufren de acné leve o piel excesivamente grasa. Su capacidad para desinfectar y secar imperfecciones de forma rápida es innegable. Sin embargo, debe verse como un «auxilio» puntual y no como el único paso en una rutina de cuidado facial.
Recuerda que la salud de la piel depende de un equilibrio. La piedra de alumbre puede ser tu mejor aliada para secar ese granito inoportuno que apareció antes de una cita, siempre y cuando escuches a tu piel y no abuses de su poder astringente.
Fuente: glamour
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30 años. Actualmente tesista de la Licenciatura en Física, mención Física Médica. 9no semestre aprobado. Redactor en mis tiempos libres. ¡Me gusta aprender e innovar en todo! Amante del cine y buen café.

