La Organización Mundial de la Salud (OMS) emite una alerta urgente sobre la creciente capacidad de las bacterias para resistir a los medicamentos actuales. Este fenómeno representa una de las crisis de seguridad y economía más graves de nuestra era. En la revista A Tu Salud, el doctor Iván Rodrigo Castedo, infectólogo y exconsultor de la OMS, analiza cómo las bacterias evolucionan rápidamente, superando en muchos casos nuestra capacidad para desarrollar nuevos tratamientos efectivos.
Los especialistas definen este problema como una «pandemia silenciosa» que ya cobra millones de vidas anualmente. Los datos científicos muestran un panorama sombrío si no modificamos nuestros hábitos de consumo de fármacos de inmediato. El doctor Castedo destaca que la solución no solo depende de la creación de nuevas medicinas, sino principalmente de un cambio profundo en la responsabilidad colectiva de médicos, veterinarios y pacientes.

Imagen de Phoenix Locklear en Pixabay
Una amenaza mayor que el cáncer para el 2050
Las cifras actuales revelan la magnitud del desafío. En 2021, la resistencia a los antibióticos causó directamente más de un millón de muertes y se asoció a casi cinco millones de fallecimientos adicionales. Las proyecciones para el año 2050 indican que las infecciones resistentes provocarán 39 millones de muertes directas. De cumplirse estas estimaciones, la resistencia bacteriana superará al cáncer como la principal causa de muerte en el mundo. Bacterias comunes como la E. coli ya muestran una resistencia superior al 40% frente a los tratamientos habituales.
Superbacterias y el límite de la medicina hospitalaria
El entorno hospitalario enfrenta los mayores riesgos debido a patógenos como la Acinetobacter baumannii. Esta «superbacteria» muestra una resistencia alarmante incluso a los carbapenémicos, medicamentos que los médicos reservan como último recurso. Cuando estos fármacos fallan, los especialistas deben recurrir a antibióticos antiguos que la medicina ya había descartado. Esta situación reduce las opciones de supervivencia para los pacientes con infecciones graves y complica procedimientos médicos que antes considerábamos rutinarios.
El error fatal: usar antibióticos contra los virus
El mal uso de los fármacos impulsa esta crisis global. Actualmente, las personas utilizan de forma inadecuada entre el 50% y el 60% de los antibióticos. El error más común consiste en intentar curar procesos virales, como la gripe o el resfriado común, con estos medicamentos. Los antibióticos solo eliminan bacterias y no tienen efecto alguno sobre los virus. Al automedicarse o usar dosis sobrantes, el paciente entrena a las bacterias de su propio cuerpo, convirtiéndose involuntariamente en una fuente de resistencia para el futuro.
Lea: Síntomas poscovid atacan el intestino
Cuidar los fármacos hoy para salvar vidas mañana
La población desempeña un papel vital en la preservación de estas herramientas médicas. El doctor Castedo enfatiza que los antibióticos no se están acabando, sino que nosotros los volvemos inútiles mediante la negligencia. Para proteger su eficacia, debemos evitar la automedicación y seguir estrictamente las indicaciones de los profesionales de la salud. Solo mediante un uso responsable garantizaremos que estas medicinas sigan salvando vidas en las próximas generaciones.

Cuenta con una valiosa trayectoria en el mundo editorial para productos impresos y digitales participando en los procesos de corrección, edición e investigación.

