La herramienta más efectiva para el diagnóstico precoz no requiere tecnología avanzada, sino un hábito sencillo y regular: el autoexamen testicular. Conocer la anatomía normal y realizar revisiones periódicas permite identificar anomalías antes de que la enfermedad progrese

Cáncer de testículo y prevención | Imagen superior de Łukasz Dyłka en Pixabay

El cáncer de testículo es una de las neoplasias más comunes en hombres jóvenes, especialmente entre los quince y los treinta y cinco años. Afortunadamente, es también uno de los tipos de cáncer con mayor tasa de curación, superando el noventa y cinco por ciento si se detecta en etapas tempranas.

El momento ideal y la técnica de exploración

La recomendación médica es realizar el autoexamen una vez al mes, preferiblemente durante o después de una ducha caliente. El calor del agua relaja el escroto y los músculos que sostienen los testículos, facilitando la detección de cualquier irregularidad.

Cáncer de testículo y prevención
Cáncer de testículo y prevención: la importancia del autoexamen | Imagen de Olya Adamovich en Pixabay

Para una exploración correcta, se debe utilizar ambas manos para examinar cada testículo por separado. Es necesario colocar los dedos índice y medio debajo del testículo y el pulgar encima, haciéndolo rodar suavemente entre los dedos. El objetivo es familiarizarse con el tamaño, la forma y la consistencia normal para notar cambios futuros.

Anatomía normal y qué buscar durante el tacto

Al realizar la exploración, es fundamental reconocer el epidídimo, un conducto blando y algo irregular situado en la parte posterior de cada testículo, el cual puede confundirse erróneamente con una masa. Lo que realmente debe encender las alarmas es la presencia de bultos duros, nódulos del tamaño de un grano de arroz, o cualquier cambio significativo en el tamaño o la pesadez de la zona. Otros signos de advertencia incluyen un dolor sordo en la parte inferior del abdomen o la ingle, así como la acumulación repentina de líquido en el escroto. La mayoría de estos bultos son indoloros, por lo que la ausencia de dolor no debe interpretarse como una señal de seguridad.

Importancia del diagnóstico temprano y pasos a seguir

Si se detecta alguna anomalía, es imperativo acudir a un urólogo de inmediato. El profesional realizará una transiluminación o una ecografía testicular para determinar si la masa es sólida o si se trata de un quiste benigno lleno de líquido. Aunque encontrar un bulto puede generar temor, es vital recordar que muchas afecciones no cancerosas, como el varicocele o la hidrocele, presentan síntomas similares.

Cáncer de testículo y prevención
Imagen de Herbert II Timtim en Pixabay

La detección temprana no solo aumenta las probabilidades de supervivencia, sino que también permite tratamientos menos agresivos, preservando en la mayoría de los casos la fertilidad y la función hormonal del paciente.

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