La artritis reumatoide es una enfermedad crónica cuyo tratamiento evolucionó de forma muy favorable en los últimos 20 años; este avance llevó aparejada una mejor calidad de vida, pero vivir con esta patología sigue siendo una carrera de obstáculos

Se calcula que en España hay 300 mil personas con artritis reumatoide. «La incidencia se mantiene más o menos estable; no se ha demostrado un aumento en los últimos años», según Alejandro Balsa, portavoz de la Sociedad Española de Reumatología.

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La incidencia de depresión y ansiedad entre las personas con artritis reumatoide varía en los distintos estudios, pero los datos muestran que las tasas pueden ser entre dos y 10 veces superiores a las de la población general. Hay evidencias científicas de que tanto la depresión como la ansiedad pueden disminuir el umbral de dolor y, por otra parte, el dolor crónico agrava la ansiedad y la depresión. De esta manera, se crea un círculo vicioso al que conviene poner coto.

Para Balsa la comorbilidad o enfermedad asociada más frecuente en los individuos con artritis reumatoide es la depresión.

“En un estudio que hicimos con 200 pacientes españoles comprobamos que el 33% tenían o habían tenido depresión”.

Artritis reumatoide
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La depresión debe ser debidamente diagnosticada y tratada. La mejor forma de hacerlo es lograr que sus síntomas remitan, que es una meta alcanzable con los tratamientos disponibles.

  1. La meta terapéutica está clara. “Tenemos un objetivo, que es la remisión a baja actividad de la enfermedad, que está reconocido y cuenta con una evidencia muy sólida”, expone el reumatólogo.
  2. Los profesionales sanitarios han perfeccionado las estrategias de tratamiento y saben “cómo usar los medicamentos, incluso los más antiguos”, refiere el especialista.
  3. En los últimos años han aparecido numerosos medicamentos nuevos que resultan muy eficaces frente a la artritis reumatoide.

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Reposo

Un descanso reparador durante un número adecuado de horas mejora la sensación de cansancio y fatiga que suele acompañar a los afectados por esta enfermedad. “En algunas personas, el cansancio puede ser muy intenso y ser el síntoma predominante, incluso más que el dolor”, aseveran desde la SER.

Ejercicio físico

Diversos estudios han demostrado que la práctica de actividad física ayuda a reducir el dolor y mejora la funcionalidad, el estado de ánimo y la calidad de vida de las personas con artritis reumatoide. Entre otras cosas, disminuye la rigidez y la limitación de los movimientos causados por la inflamación de las articulaciones. Se deben evitar los deportes de contacto, como el fútbol o el baloncesto, y la intensidad del ejercicio dependerá de la condición física y de los síntomas de cada persona. De ahí que sea recomendable empezar de forma progresiva. Los ejercicios dentro del agua, como la natación o el aquagym, constituyen una opción muy acertada para estos pacientes porque ejercen menos tensión sobre las articulaciones que la actividad que se practica en tierra.

Artritis reumatoide
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Alimentación

No hay ninguna evidencia de que existan alimentos concretos que mejoren o empeoren la artritis reumatoide. Comer de todo en cantidades moderadas y seguir una dieta variada y equilibrada, como la mediterránea, es la principal recomendación de la SER.

Tabaquismo

El tabaco incrementa el riesgo de padecer numerosas enfermedades y, en el caso de los pacientes con artritis reumatoide, lleva a un agravamiento de la patología y complica su tratamiento.

Por eso, dejar de fumar es una de las primeras recomendaciones que hacen los reumatólogos tras confirmar el diagnóstico de esta patología.

Con información de: CuídatePlus

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