En tiempos de guerra es necesario protegernos emocionalmente, ya que no hacerlo afecta nuestra calidad de vida y bienestar.
No obstante, nos exponemos a un exceso de información que no abona a nuestra salud mental ni tranquilidad, sino a la angustia, la impotencia y hasta la indignación.
Carla Carla Acebey De Sánchez nos explica cómo podemos prevenir la descomposición emocional en tiempos en que la guerra campea y el foco de atención está puesto en ella.
Protegernos emocionalmente de una guerra ¿cómo?
El miedo, la desesperanza , la angustia, etcétera, son algunos de los sentimientos que mueven las guerras, acota Acevey. «Pero todo eso tienen un límite», agregó.
En el momento en que nuestro bienestar y calidad de vida mengua, por ejemplo, comenzamos a dormir menos horas, o nuestro enfoque está en informarnos de más del evento bélico, entonces «nos estamos, nosotros mismos, dañando», alegó la coach venezolana. Pues, con todo ese enfoque «lo que estamos haciendo es aumentar el miedo y la desesperanza» y así el protegernos emocionalmente pasa a segundo plano.
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salud psicológica en tiempos de guerra
Explica Acebey que nuestra mentalidad le da crédito solo a aquello que puede captar por medio de los sentidos, por ejemplo, el visual y el auditivo, pero somo más que eso. Pues, «además de lo material, nosotros somos campos electromagnéticos y somos energías».
Es por esto que cuando nuestro enfoque está imbuido solo en los eventos de la guerra, nuestra energía empieza a ser más débil. Ya que «si yo alimento energías de baja vibración, que son el miedo, la desesperanza, la rabia, la frustración, solo estoy a que el mundo viva más de lo mismo«.
¿Cómo podemos ayudar en tiempos de guerra?
Hay maneras de protegernos emocionalmente y ayudar en tiempos de guerra aun cuando estas suceden en el otro lado del mundo. Y es administrando nuestro tiempo, energía y emoción «para sumar en aquello que yo quiero ver manifestado en el mundo». Rezar, orar, son maneras de sumar a energías positivas. Concluye la conferencista internacional citando a Ghandi «sé la paz que quieras ser en el mundo».

