La epigastralgia es un término médico que se refiere al dolor que se siente en el epigastrio, es decir, la parte superior y central del abdomen, entre el ombligo y las costillas.
Este dolor puede tener diversas causas, algunas de ellas relacionadas con el sistema digestivo y otras con órganos o estructuras cercanas al epigastrio. En este artículo vamos a explicar qué es la epigastralgia, cuáles son sus síntomas, sus causas más frecuentes y sus posibles tratamientos.

¿Qué es la epigastralgia?
La epigastralgia es un síntoma que indica que algo no funciona bien en el organismo. No se trata de una enfermedad en sí misma, sino de una manifestación de alguna alteración o patología que afecta al epigastrio o a sus alrededores.
El epigastrio es una zona del abdomen donde se encuentran órganos importantes como el estómago, el duodeno, el páncreas, el hígado y la vesícula biliar. También se hallan cerca el diafragma, el corazón y los pulmones.
El dolor en el epigastrio puede ser de diferente intensidad, duración y frecuencia, según la causa que lo origine. Puede ser agudo o crónico, constante o intermitente, localizado o difuso, leve o severo. También puede ir acompañado de otros síntomas como náuseas, vómitos, acidez, eructos, regurgitación, hinchazón, pérdida de apetito, diarrea o estreñimiento.
¿Cuáles son las causas de la epigastralgia?
La epigastralgia puede tener múltiples causas, que se pueden clasificar en dos grandes grupos: causas abdominales y causas extra-abdominales.
Causas abdominales
Las causas abdominales son aquellas que tienen que ver con el sistema digestivo o con los órganos situados en el abdomen. Algunas de las más comunes son:
- Dispepsia o indigestión
- Gastritis
- Úlcera péptica
- Colecistitis
- Pancreatitis
- Hepatitis
- Apendicitis
Causas extra-abdominales
Las causas extra-abdominales son aquellas que tienen que ver con órganos o estructuras que no están en el abdomen pero que pueden reflejar su dolor en el epigastrio. Algunas de las más frecuentes son:
- Infarto de miocardio
- Pericarditis
- Neumonía
- Pleuritis
- Hernia de hiato
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¿Cuál es el tratamiento de la epigastralgia?
El tratamiento de la epigastralgia depende de la causa que la origine. En general se pueden distinguir tres tipos de tratamiento: sintomático, farmacológico e invasivo.
Tratamiento sintomático
El tratamiento sintomático tiene como objetivo aliviar el dolor y las molestias asociadas a la epigastralgia. Algunas medidas que se pueden tomar son:
- Evitar los alimentos que puedan irritar el estómago o favorecer el reflujo gástrico, como los picantes, los ácidos, los fritos, los grasos o los muy condimentados.
- Evitar el consumo de alcohol, tabaco, café o bebidas gaseosas.
- Comer en pequeñas cantidades y masticar bien los alimentos.
- No acostarse inmediatamente después de comer ni hacer ejercicio intenso.
- Elevar la cabecera de la cama unos 15 centímetros para evitar el reflujo nocturno.
Tratamiento farmacológico
El tratamiento farmacológico consiste en la administración de medicamentos que puedan tratar la causa de la epigastralgia o aliviar sus síntomas. Algunos de los fármacos más utilizados son:
- Antiácidos: sustancias que neutralizan el ácido gástrico y reducen la acidez y el dolor.
- Inhibidores de la bomba de protones: son medicamentos que bloquean la producción de ácido gástrico y favorecen la cicatrización de las úlceras.
- Antagonistas de los receptores H2: son medicamentos que disminuyen la secreción de ácido gástrico y alivian la acidez y el dolor.
- Antibióticos: son medicamentos que combaten las infecciones causadas por bacterias, como la Helicobacter pylori.
- Analgésicos: son medicamentos que alivian el dolor y la inflamación.
Tratamiento invasivo
El tratamiento invasivo es aquel que requiere una intervención quirúrgica o un procedimiento endoscópico para tratar la causa de la epigastralgia. Algunas situaciones en las que se puede recurrir a este tipo de tratamiento son:
- Úlcera péptica complicada: cuando la úlcera sangra, se perfora o se obstruye.
- Colecistitis aguda: cuando la inflamación de la vesícula biliar es severa o recurrente.
- Pancreatitis aguda: cuando la inflamación del páncreas es grave o produce complicaciones como necrosis, abscesos o pseudquistes.
- Apendicitis aguda: cuando la inflamación del apéndice es intensa o produce complicaciones como perforación o peritonitis. Hernia de hiato: cuando el desplazamiento del estómago hacia el tórax es grande o produce síntomas severos o complicaciones como esofagitis o estenosis.
Fuente: cuerpomente
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30 años. Actualmente tesista de la Licenciatura en Física, mención Física Médica. 9no semestre aprobado. Redactor en mis tiempos libres. ¡Me gusta aprender e innovar en todo! Amante del cine y buen café.

