Un poco de estrés es bueno para nosotros mismos. Es por lo que nos levantamos cada mañana y nos impulsa a hacer nuestro mejor trabajo. Sin embargo, una vez que el estrés laboral es implacable, puede ocasionar debilidad y tener un impacto negativo sobre nuestra salud.

La actualización anual de Gallup de 2018 sobre el estado emocional de todo el mundo dio como resultado que los estadounidenses tenían más probabilidades de estar estresados ​​y preocupados que los habitantes de otros territorios.

Según otros inconvenientes de salud emocional, el estrés parece influir de forma desproporcionada a las generaciones más jóvenes. El año pasado, el estudio sobre el estado del confort de los empleados localizó que los concursantes millennials informaron los niveles más elevados de estrés que cualquier otra generación con un 70%. Y una encuesta de Stress in America de 2019 corrobora que las generaciones más adolescentes son las más dañadas. Localizó que, en una escala de 10 puntos, los adultos de la Generación Z reportaron el grado de estrés promedio mayor con 5.8.

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¿Qué causa este estrés?

El trabajo es una causa fundamental. Cuando se le preguntó al grupo de encuestados sobre sus componentes estresantes propias, la encuesta Stress in America localizó que alrededor de 6 de cada 10 adultos identifican el trabajo (64%) y el dinero (60%) como fuentes relevantes de estrés laboral. Un informe de Gallup de 2020 localizó que el 76% de los empleados algunas veces experimentan cansancio y/o agotamiento en el trabajo, y el 28% plantea que se agotan “muy a menudo” o “siempre” en el trabajo.

Sin embargo, ¿por qué el trabajo es tan estresante? Ciertos causantes usuales del estrés en el sitio de trabajo integran:

Una cultura de trabajo «constantemente activa»

Ya que la tecnología nos posibilita estar «disponibles» en todo momento durante día, supone que jamás estamos desconectados 100% del trabajo.

Constantes interrupciones

Aunque la tecnología pretende hacer nuestro trabajo más eficiente, constantemente acaba formando lo que se denomina como «confeti de tiempo»: una fragmentación del tiempo causada por notificaciones e interrupciones que nos sacan del instante presente y nos sumergen en las cosas que podríamos o deberíamos estar realizando.

Estas interrupciones constantes tienen la posibilidad de añadir estrés y ansiedad a nuestra jornada de trabajo, debido a que no tenemos la posibilidad de concentrarnos en la labor que se desea llevar a cabo.

Normas sociales sobre el trabajo

Sufrimos de una “cultura de rutina”, una cultura gremial en la que los logros particulares y el costo se miden en términos de horas trabajadas.

El estigma de tomarse un tiempo libre

Varios empleados no creen que realmente logren tomarse un descanso para recargar energías; gracias a la señal que transmite sobre su compromiso con el trabajo.

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El estrés laboral y su costo real

Se considera que el estrés laboral le cuesta a la economía más de 500 mil millones de dólares y, todos los años, se pierden 550 millones de días laborales debido al estrés en el trabajo.

Tiene sentido, debido a que los empleados estresados ​​tienen más probabilidades de cometer errores, ser menos productivos y participar en comportamientos poco saludables como ingerir alimentos en exceso, fumar, abuso de sustancias y falta de ejercicio.

Fuente: webconsultas

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