El frío, un excelente aliado para reducir las bolsas y las ojeras

Lo llaman Face-icing, pero no es otra cosa que aplicar frío en el rostro. Este truco, que muchas famosas comparten en sus perfiles de Instagram o TikTok, se practica desde hace años, por sus numerosos beneficios para la piel. La experta en estética Carmen Navarro explica que «el frío atenúa las bolsas y las ojeras , relaja la musculatura y aporta luz a la piel».

Foto referencial: cortesía de Franco Viloria

Las modelos Irina Shayk, Kate Moss y Cindy Crawford o la actriz Sydney Sweeny (Cassie en ‘Euphoria’) son algunas de las celebridades que recurren al hielo para cuidar la piel de su rostro, y prepararla antes del maquillaje. «Es el truco que muchos expertos maquilladores me han enseñado», contaba Cindy Crawford a su seguidores.

El frío reduce la hinchazón, alivia la piel irritada, disminuyendo las rojeces, activa la microcirculación, alisa las arrugas y líneas de expresión. También disminuye la apariencia de los poros dilatados y, en definitiva, consigue que el rostro esté más descansado, joven y luminoso. Es por ello un buen truco para practicar, por ejemplo, antes de maquillar la piel para un evento especial.

Además, el frío también es bueno para la piel del cuerpo. De hecho Carmen Navarro recuerda que «el frío es muy efectivo para aliviar las piernas cansadas y atacar la celulitis ».

Face-icing – Foto de Robbie Owen-Wahl en Pexels

Cómo practicar en casa el Face-icing

Se puede utilizar un cubito de hielo (que nunca se puede poner directamente sobre la piel, sino envuelto en una toalla, muselina… para evitar quemaduras), o recurrir a alguna herramienta más sofisticada como el rodillo de hielo o las bolas de hielo .

Estos gadgets se deben enfriar en el congelador y deslizar sobre el rostro, previamente limpio, «en movimientos ascendente s, durante unos minutos.

Es recomendable empezar por el mentón y recorrer la mandíbula, subir marcando los pómulos hasta llegar a la zona externa de los ojos para reducir y alisar las las patas de gallo

Para trabajar la frente, ascender por los laterales de la nariz y trabajar las arrugas de la frente. En la zona de bolsas y ojeras también hay que desplazarlo con suavidad con el fin de drenar y activar la microcirculación», según Carmen Navarro.

Los rodillos y bolas de hielo cumplen con una doble función: a los beneficios del frío se unen los del propio masaje facial . Como explica la experta Carmen Navarro, «es recomendable entrenar los músculos faciales igual que el resto del cuerpo. No hay que olvidar que en la cara también hay músculos, que al igual que los del resto del cuerpo, requieren de atención y necesitan trabajo para tonificar y evitar la flacidez ».

Otra forma de practicar el face-icing es recurrir a un antifaz de de gel , que se debe enfriar previamente en el congelador. Se trata de un accesorio muy práctico para combatir las bolsas y las ojeras , y acabar con el aspecto cansado del contorno de los ojos.

A tu salud…