Generalmente, la hepatitis se define como una inflamación del hígado. Diversos virus tienen la posibilidad de provocar hepatitis. Los tipos más frecuentes son A, B y C.

Dichos virus irrumpen las células del hígado, ocasionando inflamación y disfunción. Con el paso del tiempo, la inflamación en el tejido hepático puede perjudicar el órgano.

Las infecciones por este virus tienen la posibilidad de ser agudas (de corta duración) o crónicas (prolongada). En una situación de hepatitis aguda, se tiene una posibilidad de duración de unos 6 meses.

Una infección aguda se vuelve crónica si el cuerpo humano no puede remover el virus. Es común que las infecciones agudas se vuelvan crónicas en más del 50% de los casos.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Patologías (CDC), actualmente, la mayor parte de los nuevos casos de hepatitis C se generan por el contacto con agujas u otros instrumentos usados para elaborar o inyectarse drogas. Esto pasa por compartir agujas o por contacto accidental en espacios de atención médica.

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Síntomas

Este virus puede variar de ser leve con unas escasas semanas, hasta una afección grave y crónica de la salud.

Se puede tener hepatitis C sin indicios, en especial en la fase aguda, y las personas que la tienen podrían no saber que la poseen. Esto provoca que la transmisión a otros ocurra con más facilidad.

Síntomas de Hepatitis C aguda:

Gran parte de los individuos con esta afección aguda no desarrollan síntomas. Estos acostumbran surgir entre 2 y 12 semanas luego de la exposición.

Los indicios agudos resultan muy semejantes a los de otras infecciones virales:

  • Fiebre
  • Fatiga
  • Dolor abdominal
  • Pérdida del apetito
  • Náusea o vómitos
  • Orina oscura
  • Heces de color arcilla
  • Dolor articular
  • Ictericia poco común (coloración amarilla de la piel)

Síntomas de Hepatitis C crónica

La hepatitis C se vuelve crónica una vez que el cuerpo humano no puede remover el virus.

El diagnóstico temprano y su tratamiento puede prevenir el mal hepático. Si no se trata, esta afección crónica puede ocasionar:

  • Afección hepática crónica, que puede irse desarrollando de forma muy lenta a lo largo de algunas décadas sin ningún síntoma.
  • Cirrosis o cicatrización del hígado, que pasa en hasta el 20% de los individuos luego de 20 a 30 años.
  • Insuficiencia hepática
  • Cáncer de hígado

Diagnóstico y pruebas

Los doctores tienen la posibilidad de diagnosticar la hepatitis C por medio de estudios de sangre:

  • El médico tratante realizará un estudio de sangre fácil para buscar anticuerpos contra la hepatitis C en la sangre. Una prueba positiva supone que el individuo se ha expuesto al virus, pero no precisamente tiene una infección en curso.
  • Si la prueba de anticuerpos es positiva, el individuo puede hacerse una segunda prueba de sangre llamada prueba de ARN de hepatitis C. Con esta prueba se verificará si el virus sigue presente en la sangre.
  • El tercer paso sería otra prueba de sangre, llamada prueba de genotipo, puede establecer qué tipo de virus de la hepatitis C está presente, ya que hay por lo menos 6 tipos.

Si se ha padecido de hepatitis C a lo largo de un largo tiempo, un doctor puede recomendar más pruebas para identificar daño hepático, medir la gravedad de cualquier mal que exista y descartar otras razones de daño.

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Prevenir la hepatitis C

Los individuos tienen la posibilidad de vacunarse para prevenir la hepatitis A y la hepatitis B, sin embargo, en la actualidad no hay una vacuna contra la hepatitis C. Para prevenir la infección, se necesita eludir la exposición al virus que lo causa.

La mejor forma de prevenir la hepatitis C es minimizar lo más posible el acto de inyectarse.

Si una persona sigue inyectándose, puede minimizar su peligro de hepatitis C si usa una aguja nueva cada vez que lo hace, jamás comparte sus agujas y el lugar de inyección y todos los instrumentos se encuentran limpios y esterilizados.

La obesidad, el tabaquismo, la diabetes y el consumo de alcohol tienen la posibilidad de apresurar la tasa de cicatrización del hígado. Es fundamental que toda la gente con hepatitis C se mantengan con buena salud. Esto significa:

  • Dejar de fumar
  • Mantener un peso sano
  • Controlar otros inconvenientes de salud Evitar el consumo de alcohol

Fuente: noticiasensalud

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