La tricotilomanía es una condición en la que la persona se arranca el pelo de forma compulsiva, sin importar la parte del cuerpo. Este acto a menudo va acompañado de una sensación placentera o de alivio.

Con el tiempo, esta conducta puede llevar a la pérdida de cabello en el cuero cabelludo, cejas o pestañas. La tricotilomanía es considerada un subtipo del trastorno obsesivo compulsivo (TOC), según el DSM-5 de la American Psychiatric Association (APA).

Por eso los padres y allegados deben estar atento asó el hábito de tocar y jugar con el cabello se convierte en algo más, como el arrancarse pequeños mechones, y esto se repite de manera compulsiva hasta causar calvicie en ciertas áreas.

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Fuente: WebConsulta

Diferencias en la tricotilomanía según el género

Los hombres tienden a arrancarse pelo de cualquier parte del cuerpo, mientras que las mujeres se centran principalmente en el cuero cabelludo.

pelo

Esta manía puede desarrollarse en cualquier etapa de la vida, desde la infancia hasta la adultez. Suele estar relacionada con niveles elevados de estrés y ansiedad, y la posibilidad de recuperación es mayor cuando aparece a edades más tempranas.

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La manía de arrancarse el pelo en la infancia

Cuando se presenta en la infancia, el paciente puede arrancarse su propio pelo, el de un hermano, amigo o incluso de una muñeca. Es importante diferenciar entre un problema genuino del menor y la imitación de alguien cercano que también lo haga.

Tratamiento de la tricotilomanía

Aunque solía considerarse una condición crónica sin tratamiento eficaz, los avances farmacológicos y psicoterapéuticos han incrementado el éxito en el tratamiento de la tricotilomanía hasta un 70%.

La terapia cognitivo-conductual es la base del tratamiento, pero la dificultad principal radica en que el afectado busque ayuda y siga el plan indicado.

Síntomas emocionales

La tricotilomanía está acompañada de sensaciones y emociones que contribuyen a mantener la condición. Algunas situaciones son más propicias para ceder ante este impulso:

  • En momentos de incomodidad y tensión, como durante estudios o trabajo, especialmente cuando la persona está siendo evaluada o enfrenta situaciones de gran ansiedad.
  • Durante períodos de relajación o aburrimiento, en los que la persona se encuentra en un estado tranquilo, por ejemplo, viendo televisión o realizando actividades placenteras.