En la época de vacaciones es trascendental que no olvidemos la protección solar. Puede parecernos engorroso, o que creamos que si no lo usamos vamos a lograr broncearnos de forma más rápida. Debemos ser conscientes y responsables: resguardar nuestra piel de los rayos solares es un paso obligatorio antes de exponernos al sol
¿Quieres proteger tu piel del sol y lucir un bronceado perfecto? – Imagen de AdoreBeautyNZ en Pixabay
Lo primero que se debe tener en cuenta es el factor de protección. Es el número que aparece junto a las letras FPS (factor de protección solar) en el envase del producto. Este número hace mención al tiempo que podemos pasar al sol sin quemarnos luego de colocar el protector sobre la piel: si con la piel limpia te quemas a los cinco minutos, con una crema con FPS 15 puedes aguantar sin quemarte hasta 15 veces más, es decir, 75 minutos en total. Que es el lapso en que debes retocar tu protector.
¿Puedo usar la crema del año pasado?
Algo que comúnmente hacemos es reutilizar las cremas de años anteriores. Antes de hacerlo debemos comprobar dos cosas: la fecha de caducidad de la crema, que siempre viene impresa en el recipiente. Yhay que observar cuánto tiempo dura el envase una vez abierto en perfectas condiciones. Localiza en el pote el dibujo de un tarro abierto con un número impreso, y ese es el número de meses , que por lo general suelen ser 12, que el producto conserva sus características cuando ya está abierto.
¿Qué tipo de protector escojo?
Es significativo usar protectores solares resistentes al agua, dado que estaremos entrando y saliendo del mar o de la piscina, además podemos eliminarlo con nuestro propio sudor. Además, deben ser de amplio espectro, es decir, que nos protejan de los rayos UVA y UVB. El número del FPS solamente se refiere al bloqueo de los rayos UVB, por lo que en el recipiente de la crema debe aparecer de forma clara «bloqueador de amplio espectro» o «protección contra rayos UVA y UVB».

Prepárate antes de salir de casa: ya que el protector solar debe colocarse al menos 30 minutos antes de exponernos al sol para que la piel logre absorberlo de forma apropiada. Asimismo, deberemos volver a echarnos aproximadamente cada dos horas después de la primera aplicación.
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Zonas de las que nos olvidamos
No te olvides proteger tu rostro con protector solar, incluidos los párpados, podría ser con uno específico y que no sea tan graso como el que se aplica en el resto del cuerpo. Algunas zonas fundamentalmente delicadas y que solemos olvidar son: las corvas o el hueco poplíteo o lo que es igual a la zona de detrás de las rodillas, la nuca, la parte superior de las orejas, las axilas, los empeines y las ingles.
El protector solar debe ser un acompañante inolvidable en nuestros días de vacaciones. ¡Protege tu piel y disfruta del sol!
Fuente: vitonica


