Los poros son aberturas naturales de la piel que permiten la expulsión de sebo y sudor. Sin embargo, factores como la genética, el exceso de sebo, la acumulación de células muertas, la contaminación y cambios hormonales pueden hacer que se dilaten, dando un aspecto menos uniforme a la piel.
La maicena, o fécula de maíz, es un ingrediente común en muchas cocinas. Pero, ¿sabías que también puede ser un excelente aliado para el cuidado de la piel? Sus propiedades absorbentes la convierten en un ingrediente ideal para regular la producción de sebo y minimizar la apariencia de los poros.

Beneficios de la mascarilla de maicena
- Absorbe el exceso de sebo: La maicena actúa como un papel secante, absorbiendo el exceso de grasa que obstruye los poros y contribuye a su dilatación.
- Exfolia suavemente: Al secarse, la mascarilla crea una ligera exfoliación que elimina las células muertas y las impurezas que obstruyen los poros.
- Astringente natural: La maicena tiene propiedades astringentes que ayudan a cerrar los poros y a reafirmar la piel.
- Calmante: Puede ayudar a reducir la inflamación y el enrojecimiento asociados a los poros obstruidos.
Cómo preparar una mascarilla de maicena
Existen diversas recetas de mascarillas de maicena, pero una de las más sencillas y efectivas es la siguiente:
Ingredientes:
- 2 cucharadas de maicena
- 2 cucharadas de miel
- 1 taza de agua caliente
Preparación:
- Mezcla la maicena con un poco de agua fría hasta formar una pasta sin grumos.
- Vierte el agua caliente y mezcla hasta obtener una consistencia cremosa.
- Incorpora la miel y mezcla bien.
Cómo aplicar la mascarilla
- Limpia tu rostro con un limpiador suave.
- Aplica una capa uniforme de la mascarilla sobre tu rostro, evitando el contorno de los ojos y la boca.
- Deja actuar durante 15-20 minutos o hasta que se seque por completo.
- Enjuaga con agua tibia y seca suavemente tu rostro.
- Aplica tu hidratante habitual.
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Consejos adicionales
- Frecuencia: Puedes utilizar esta mascarilla 1-2 veces por semana, dependiendo de las necesidades de tu piel.
- Prueba de alergia: Antes de aplicar la mascarilla en todo el rostro, realiza una prueba en una pequeña zona para descartar posibles reacciones alérgicas.
- Complementa con otros tratamientos: La mascarilla de maicena es un complemento ideal para una rutina de cuidado de la piel completa. Combínala con una limpieza adecuada, exfoliación regular y el uso de productos específicos para controlar el exceso de sebo.
- Hidratación: Aunque la maicena ayuda a absorber el exceso de grasa, es importante mantener tu piel hidratada. Utiliza un hidratante ligero y no comedogénico.
¿La mascarilla de maicena es la solución definitiva para los poros abiertos?
Si bien la mascarilla de maicena puede ayudar a minimizar la apariencia de los poros y a mejorar la textura de la piel, no es una solución mágica. Para obtener resultados óptimos, es importante adoptar hábitos saludables como una alimentación equilibrada, beber suficiente agua y evitar tocarse el rostro con las manos sucias.
Consulta a un dermatólogo
Si tienes problemas persistentes con los poros dilatados, es recomendable consultar a un dermatólogo. Él podrá diagnosticar la causa exacta de tu problema y recomendarte el tratamiento más adecuado para tu tipo de piel.
En conclusión, la mascarilla de maicena es un remedio natural y económico que puede ayudarte a mejorar la apariencia de tu piel y a minimizar los poros abiertos. Sin embargo, es importante recordar que los resultados pueden variar de una persona a otra y que una rutina de cuidado de la piel completa es esencial para lograr una piel sana y radiante.
Fuente: glamour
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