Los estudios de medicina nuclear crean imágenes basándose en la química del cuerpo (como el metabolismo) en vez de la anatomía y la estructura (como ocurre con otros estudios por imágenes como la Tomografía).

Estos estudios usan sustancias Radiactivas llamadas radionúclidos  que liberan niveles bajos de radiación y permiten ser observados por el equipo; pero estos radionúclidos no se administran solos, sino que se les añade un fármaco que será el encargado de dirigirlo al órgano o target que queremos evaluar (bien sea un tumor cancerígeno o la evaluación del funiconamiento de un órgano), razón por la cual en Medicina Nuclear se evalúan imágenes FUNCIONALES con el uso de radiofármacos (Radionúclido + Fármaco).

Existen muchos usos para los exámenes de medicina nuclear, entre los que destacan:

  • Gammagrafías óseas
  • Tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés)
  • Gammagrafía tiroidea
  • Exploraciones MUGA (ventriculografía nuclear)
  • Gammagrafías con galio
  • Gammagrafía Renal
  • Gammagrafía Cerebral

Es muy importante aclarar, que si tu médico ha solicitado la realización de un estudio como de medicina nuclear, no necesariamente sospecha que tienes cáncer, ya que estudios renales entre muchos otros, permiten por ejemplo evaluar cómo está funcionando el riñón en cuanto a su capacidad funcional de filtración  (uso de MAG3).

Sin embargo, el uso más extendido de la medicina nuclear va de la mano del diagnóstico e incluso del tratamiento de cáncer con el empleo de radiofármacos.

Imagen referencial cortesía de Anna Shvets en Pexels

Estudios de medicina nuclear y el cáncer

Los estudios de medicina nuclear pueden ayudar a los médicos a encontrar tumores y ver cuánto el cáncer se ha propagado en el cuerpo; así como también se pueden usar para saber si el tratamiento está funcionando.

Estos estudios no causan dolor y normalmente se realizan como un procedimiento ambulatorio (sin hospitalización). El tipo específico de exploración nuclear que se realizará dependerá del órgano que el médico quiera estudiar.

Los tejidos del cuerpo que están afectados por ciertas enfermedades, como el cáncer, pueden absorber más o menos del marcador que los tejidos normales. Unas cámaras especiales recogen el patrón de radiactividad para crear imágenes que muestran el recorrido del marcador y dónde se acumula.

Si hay cáncer, el tumor puede aparecer en la imagen como un “punto caliente”; un área de mayor actividad celular y absorción del marcador. Dependiendo del tipo de estudio que se lleve a cabo, el tumor puede ser en cambio un “punto frío”; un lugar de menor absorción (y menos actividad celular)

Es posible que los estudios nucleares no encuentren tumores muy pequeños y no siempre pueden indicar si un tumor es realmente cáncer.

Estos estudios pueden mostrar algunos problemas en órganos internos y en tejidos mejor que otros estudios por imágenes, aunque no proveen por sí solos imágenes muy detalladas. Por esta razón, a menudo se usan junto con otros estudios de diagnóstico por imágenes para proporcionar un cuadro más completo de lo que está sucediendo. 

Imagen referencial cortesía de MART PRODUCTION en Pexels

¿Cómo funcionan estos estudios?

En la mayoría de los casos se suministra el radiofármaco que emite pequeñas cantidades de radiación. Algunas se ingieren mientras que otras se inyectan en una vena o se inhalan en forma de gas.

Con el pasar del tiempo, el radiofármaco se distribuye por el cuerpo, concentrándose en la parte del cuerpo que se está estudiando. Esto puede tomar desde unos pocos segundos a varios días

El marcador concentrado emite rayos gamma que son captados por una cámara especial (conocida como cámara gamma, escáner rectilíneo o gammacámara).

Las señales son procesadas por una computadora, la cual las transforma en imágenes bidimensionales y tridimensionales (3D), a veces con adición de color para mayor claridad.

Un médico nuclear, con ayuda del físico médico interpreta las imágenes y le envía un informe a su médico.

Medicina nuclear
Imagen referencial cortesía de Bokskapet en Pixabay

¿Qué más debo saber acerca de estos estudios?

La exposición a la radiación de un estudio de medicina nuclear, proviene del material radiactivo inyectado o administrado al paciente (El paciente es la fuente de radiación), no así el equipo quien solo recibe la señal emitida por el paciente.

El material radiactivo en su cuerpo disminuirá naturalmente y perderá su radiactividad con el paso del tiempo. Las vías naturales de eliminación de este tipo de materiales radiactivos del cuerpo son a través de la sudoración, la orina o las heces fecales dentro de pocas horas o pocos días.

Medicina nuclear
Imagen referencial cortesía de Ivan Samkov en Pexels

Pregunte a su equipo de atención médica si necesita tomar precauciones en cuanto a tener relaciones sexuales o estar cerca de los niños o de mujeres embarazadas después de estos estudios.

Se le pedirá que tome mucha agua para eliminar el material radiactivo.

Para reducir el riesgo de exponerse al material radiactivo en su orina después del estudio, usted debe bajar la tapa del inodoro y tirar la cadena tan pronto como lo haya utilizado.

En pocas ocasiones, los estudios de medicina nuclear se recomiendan a mujeres embarazadas, por lo que debe informar a su médico si usted está o podría estar embarazada.

Si está lactando a su bebé, asegúrese de decírselo a su médico con anticipación. Es posible que tenga que extraer la leche materna y desecharla hasta que el radionúclido se haya eliminado de su sistema.

Texto original por Omar Arias Curatolo.

Físico médico, magister en Física Médica.

SEROFCA Servicios Radiológicos.

Redes sociales: @serofca

Correo: [email protected]

A tu salud…