La detección de problemas de tiroides con imagenología se ha vuelto rutinaria en el proceso diagnóstico, ayudando en evaluar la salud y patologías tiroideas.

La prevalencia de enfermedades tiroideas es alta, según cifras de de la ONU; hoy alcanza un cifra de más de 700 millones de personas con alguna complicación en las tiroides.

Norma Pedreañez, radiólgo, especialista en imagenología musculoesquelética, conversó con María Laura García sobre el diagnóstico de patologías tiroideas a través de técnicas imagenológicas y las ventajas que ofrecen en la evaluación de la salud de las tiroides.

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Proceso diagnóstico de problemas de tiroides

Precisa Pedreáñez que «siempre se comienza con el buen interrogatorio, desde el punto de vista clínico el conjunto de signos que tenga cada paciente»; además de los exámenes de laboratorio.

Apunta que en cuanto al tratamiento con imágenes, se apela inicialmente, «o como único método diagnóstico se emplea el ultrasonido, o ecografía, o ecosonograma tiroideo, es lo mismo».

Estas técnicas permiten evidenciar posibles alteraciones estructurales que podrían estar afectando el funcionamiento de las glándula tiroidea: nódulos sólidos, quistes, inflamación de la glándula, etcétera.

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Advierte que hay casos en que ciertos nódulos son cancerígenos, por lo que la tomografía será la herramienta ideal para valorar si hay «enfermedad con extensión».

Nódulos benignos y malignos

Tirads es unos de los métodos de clasificación para los nódulos y dependiendo de la la clasificación que arroje, el médico tratante precisará mejor el grado de malignidad o no del nódulo evaluado. De modo que en caso de ser benigno se «deja al paciente tranquilo».

Sin embargo existe un pequeño porcentaje de nódulos benignos que pueden pasar a ser maligno, y en tales casos el vital que el paciente acuda cada 6 meses para la detección de problemas de tiroides, verificar si hay malignidad o no.

«Hay una conjunción de cosas que nosotros valores y determinamos qué se debe hacer: o se sigue, o se deja tranquilo, o se biopsia de entrada»

¿Cuándo hacerse un eco tiroideo?

Una vez al año cada adulto debe realizar una consulta médica y chequearse con un médico de cabecera o médico internista, a partir de los 25 o 30 años, aclara la Dra. Pedreáñez.

«Todo grupo etario puede sufrir de tiroides»

Más de 750 millones de personas en el mundo sufren alguna patología tiroidea, según la OMS, precisó la experta. Quizá la cifra de detección de problemas de tiroide fuese mayor, debido que se subestiman algunos síntomas. Al respecto señala Pedreáñez que «cuando detecten una alteración en su cuerpo, no lo normalicen», exhorta a acudir a consulta médica profesional, sin dilaciones.

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