Los productos de higiene íntima como el salvaslip o protegeslip , que son toallas absorbente, semejante a una compresa delgada, que la mayoría de las mujeres llevan en sus bolsos en algún momento, tienen efectos adversos.

Es uno de los productos de cuidados íntimos más empleados y porcentaje de mujeres lo utiliza a diario sin cuestionar su uso, y algunas admiten que no pueden salir de casa sin él.

Esta preferencia posiblemente se debe a la sensación de protección que brinda al prevenir que la ropa interior se moje o manche, respaldada por el mensaje publicitario que destaca que es fundamental para sentirnos limpias y seguras.

Pero qué dice la ciencia respecto a los productos de higiene íntima como el salvalips o protegelips

Desde la perspectiva de algunos profesionales de la salud estos productos de higiene íntima no son recomendables. Por ejemplo, los salvaslips convencionales no deben usarse a diario, como sugieren los ginecólogos, ya que pueden obstruir la transpiración y dar lugar a diversas alteraciones en la zona vulvovaginal.

Por ende, es importante entender cómo pueden afectar negativamente a la salud íntima si se abusa de ellos y explorar posibles alternativas al uso excesivo de salvaslips.

Desventajas de usar salvalips

Según la opinión de algunos expertos en salud, el uso de productos de higiene íntima como los salvaslips y similares de forma diaria no es recomendable.

Por lo tanto se desaconseja el uso diario de los salvaslips convencionales, siguiendo las recomendaciones de los ginecólogos, ya que estos pueden bloquear la transpiración. Por lo que puede tener consecuencias, y también pueden provocar diversas alteraciones en la zona vulvovaginal.

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Entre los efectos negativos de estos protectores íntimos femeninos se encuentra la falta de transpiración, ya que la mayoría de los salvaslips tienen una capa plástica que impide la adecuada transpiración de la zona íntima. Esto puede afectar el equilibrio de la flora vaginal y contribuir al desarrollo de infecciones y mal olor.

Además, el uso constante de protectores puede alterar el pH natural de la vagina, que normalmente es ligeramente ácido, haciéndola más susceptible a infecciones.

La retención de humedad causada por los protectores diarios también puede crear un entorno propicio para el crecimiento de hongos y bacterias. Aumentando el riesgo de infecciones como la candidiasis.

Además, la piel sensible de la zona vulvar puede irritarse debido al contacto continuo con los materiales sintéticos con los que se fabrican estos productos de higiene íntima; podemos nombrar entre estos el adhesivo, los perfumes y los plásticos.

Fuente: WebConsulta