El sueño no es un lujo, sino un pilar fundamental de nuestra salud, tan vital como una buena alimentación y el ejercicio físico. Sin embargo, en la sociedad actual, el insomnio y los trastornos del sueño son problemas crecientes que afectan a millones de personas, con consecuencias significativas para su bienestar físico y mental. Conscientes de esta realidad, la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y la Alianza por el Sueño han unido fuerzas para crear la «pirámide del sueño», una herramienta educativa y visual diseñada para guiar a la población hacia hábitos de descanso más saludables.
Inspirada en la conocida pirámide alimentaria, esta guía desglosa el arte de dormir bien en cuatro niveles progresivos, que van desde las bases más generales hasta las acciones específicas justo antes de acostarse. Su objetivo es empoderar a los pacientes y al público en general para que tomen el control de su descanso y, en consecuencia, mejoren su calidad de vida.

Nivel 1: La base – Ritmos circadianos y horarios consistentes
La base de la pirámide del sueño se apoya en la importancia de nuestros ritmos circadianos, el «reloj interno» que regula nuestros ciclos de sueño y vigilia. El primer y más fundamental paso para un sueño de calidad es establecer y mantener horarios regulares de sueño, incluso los fines de semana.
- Horarios fijos: Irse a la cama y levantarse a la misma hora todos los días ayuda a sincronizar tu reloj biológico, facilitando conciliar el sueño y despertar con más energía.
- Cenar temprano: Darle tiempo al cuerpo para digerir antes de acostarse es crucial. Se recomienda cenar pronto para que la digestión no interfiera con el inicio del sueño.
Este nivel subraya que no se trata de dormir un número exacto de horas, sino de asegurar que tu cuerpo se adapte a una rutina consistente que promueva un descanso reparador.
Nivel 2: Los pilares – Hábitos y rutinas diarias
El segundo nivel de la pirámide se enfoca en las acciones y hábitos que realizamos durante el día y que influyen directamente en la calidad de nuestro sueño nocturno. Estos son pilares que construyen una buena higiene del sueño:
- Exposición a la luz: Regular la exposición a la luz natural durante el día (especialmente por la mañana) y limitar la exposición a la luz artificial (pantallas de dispositivos electrónicos) por la noche. La luz azul de las pantallas puede suprimir la producción de melatonina, la hormona del sueño.
- Actividad física regular: El ejercicio es excelente para promover un sueño profundo, pero debe evitarse a última hora del día, ya que puede tener un efecto estimulante.
- Evitar estimulantes: Reducir o eliminar el consumo de cafeína, alcohol y nicotina, especialmente en las horas previas al sueño, ya que son sustancias que alteran el ciclo del descanso.
- Hidratación consciente: Mantenerse hidratado es importante, pero se sugiere no ingerir grandes cantidades de líquidos justo antes de dormir para evitar interrupciones por la necesidad de ir al baño.
- Siestas estratégicas: Si se toman siestas, que sean breves (no más de 20-30 minutos) y no después de media tarde para no interferir con el sueño nocturno.
Nivel 3: El refugio – Creando el ambiente ideal para dormir
El entorno donde dormimos juega un papel crucial. Este nivel se centra en optimizar las condiciones físicas de la habitación para invitar al descanso:
- Oscuridad: La habitación debe ser lo más oscura posible. La mínima luz puede interferir con la producción de melatonina.
- Temperatura: Mantener una temperatura fresca, idealmente entre 17°C y 21°C, es fundamental para conciliar y mantener el sueño.
- Silencio: Un ambiente tranquilo y libre de ruidos externos contribuye a un sueño ininterrumpido.
- Comodidad: Asegurar un colchón y almohadas adecuadas, así como una ropa de cama confortable, es esencial para el confort físico.
- Libre de distracciones: Eliminar de la habitación dispositivos electrónicos (televisores, tablets, smartphones) que puedan tentarte a usarlos o emitir luz/ruido.
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Nivel 4: La cúspide – El momento de conciliar el sueño
El nivel más alto de la pirámide aborda las acciones y la mentalidad justo antes de meterse en la cama y al intentar conciliar el sueño.
- Ritual de relajación: Realizar actividades relajantes antes de acostarse, como leer, tomar un baño templado, escuchar música suave, meditar o practicar ejercicios de respiración.
- Desconexión mental: Evitar discusiones, tareas pendientes o revisar preocupaciones laborales o personales justo antes de dormir. La SEMG sugiere incluso escribir las preocupaciones para «vaciarlas» de la mente.
- No forzar el sueño: Si no puedes conciliar el sueño en 20 minutos, es recomendable levantarse de la cama y hacer algo tranquilo (leer, escuchar música relajante) en otra habitación hasta que vuelva la sensación de somnolencia. Quedarse en la cama frustrado solo empeora la situación.
Un paso hacia una mejor salud
La «pirámide del sueño» de la SEMG y la Alianza por el Sueño es una herramienta valiosa que sistematiza las recomendaciones de higiene del sueño de una manera clara y comprensible.
Al adoptar progresivamente los hábitos propuestos en cada nivel, podemos mejorar significativamente la calidad de nuestro descanso, lo que se traducirá en mayor energía, mejor concentración, un estado de ánimo más equilibrado y, en definitiva, una mejor salud general.
Dormir bien es una inversión en nuestro bienestar que merece la pena priorizar.
Fuente: webconsultas
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30 años. Actualmente tesista de la Licenciatura en Física, mención Física Médica. 9no semestre aprobado. Redactor en mis tiempos libres. ¡Me gusta aprender e innovar en todo! Amante del cine y buen café.

