Se ha realizado un extenso estudio observacional en Dinamarca que ha encontrado una conexión entre el uso de terapia hormonal para la menopausia (THS) y un mayor riesgo de demencia y enfermedad de Alzheimer, incluso en casos de uso a corto plazo antes de los 55 años.
La terapia hormonal sustitutiva (THS) o terapia de reemplazo hormonal se utiliza para aliviar los síntomas de la menopausia, como los sofocos y los sudores nocturnos. Se administra en forma de pastillas, parches, geles, cremas o inyecciones, que contienen estrógeno o una combinación de estrógeno y progestágeno.
Salud mental terapia hormonal
Estudios previos han relacionado el uso a largo plazo de la terapia hormonal para la menopausia con un mayor riesgo de demencia. Ahora, un nuevo estudio realizado en Dinamarca, que es el estudio observacional más grande hasta la fecha, respalda estas conclusiones.

Se ha encontrado un aumento del riesgo tanto en las usuarias a largo plazo de la THS como en aquellas que la utilizan a corto plazo alrededor de la edad de la menopausia (55 años o menos), que es la recomendación actual.
Es importante tener en cuenta que este estudio es observacional y no puede establecer una relación causal directa entre la terapia hormonal para la menopausia y la demencia.
Sin embargo, proporciona evidencia adicional para considerar los riesgos asociados con el uso de la THS y destaca la importancia de una evaluación individualizada de los beneficios y riesgos potenciales antes de iniciar este tipo de tratamiento.
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La relación entre la terapia de estrógenos y la demencia
Investigadores de Dinamarca llevaron a cabo un estudio para examinar la relación entre el uso de la terapia combinada de estrógeno y progestágeno (progestágeno sintético) y el desarrollo de demencia. Para ello se tuvo en cuenta el tipo de tratamiento hormonal, la duración del uso y la edad en la que se utilizó.
En el estudio se echó mano de datos del registro nacional, identificaron 5.589 casos de demencia y 55.890 controles sin demencia, emparejados por edad, entre el año 2000 y 2018.
Todas las mujeres danesas entre 50 y 60 años en 2000, sin antecedentes de demencia y sin ninguna restricción conocida para utilizar terapia hormonal para la menopausia, fueron incluidas en el estudio.
Se tuvieron en cuenta otros factores que podrían influir en los resultados, como nivel educativo, situación económica, hipertensión, diabetes o problemas de tiroides.
El factor edad
La edad promedio en el momento del diagnóstico de demencia fue de 70 años. Antes de recibir el diagnóstico, 1.782 casos (32%) y 16.154 controles (29%) habían utilizado terapia de estrógeno-progestágeno, con una edad promedio de inicio de 53 años. La duración promedio de uso fue de 3,8 años para los casos de demencia y de 3,6 años para los controles.
Los resultados revelaron que las mujeres que habían recibido terapia de estrógeno y progestágeno tenían un aumento del 24% en la tasa de desarrollo de demencia por todas las causas, incluyendo enfermedad de Alzheimer, en comparación con aquellas que nunca habían utilizado dicho tratamiento.
Terapia hormonal en mujeres
Este aumento en las tasas se observó incluso en mujeres que iniciaron el tratamiento a los 55 años o más jóvenes. Además, se encontró una relación entre la duración del uso y el incremento en las tasas de demencia, desde un 21% para un año o menos de uso, hasta un 74% para más de 12 años de uso.
Fuente: WebConsulta

