El trastorno disfórico premenstrual puede predisponer a las mujeres a padecer alteraciones psicológicas profundas, que afectan su relación de pareja, laborar y/o académica.

Podría confundirse en algún momento con el síndrome premenstrual. Pero nunca debe ser intenso ni transformar el estado de ánimo de la mujer, llevándola a cuadros depresivos.

El psiquiatra y psicoterapeuta, Luis Madrid, también especialista en trastornos afectivos del ánimo y el humor, afirma que este tipo de trastornos tiene una prevalencia de 5 % a nivel mundial y no debe ser subestimado, sino tratado con solicitud. Sigue leyendo para conocer más de esta singular alteración.

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El trastorno disfórico premenstrual

Los síntomas premenstruales como los atracones de carbohidratos, la fatiga, la pérdida de la concentración, entre otros, los podemos considerar normales, a decir del Dr. Madrid.

No obstante, cuando se habla de este tipo de trastornos que afectan el periodo de la mujer, el panorama cambia de forma singular; ya que se estaría haciendo referencia a una alteración más profunda:

«Estamos hablando de un trastorno del estado del ánimo, de una gran depresión. La persona tiene una gran tristeza, desesperanza, apatía, pude tener problemas gravísimos de concentración, de atención; inclusive de función ejecutiva»

La irritabilidad, además de los problemas que trae a la mujer en su entorno (pareja, familia, trabajo), son causas frecuentes, debido a este trastorno.

¿Cómo se diagnóstica?

Explica Madrid que cuando los síntomas premenstruales no incapacitan, no altera de forma radical el sueño, sino que son leves y transitorios. Entonces no se debería hablar de trastorno disfórico premenstrual.

Pero, continúa Madrid, «cuando los síntomas son mucho más intensos y producen una gran disfunción tanto ejecutivo, afectando su bienestar… entonces estaríamos hablando de un trastorno disfórico premenstrual».

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Precisa Madrid que llegado este punto, la persona entra en un cuadro de depresión mayor «que se circunscribe de 5 a 10 días antes de la menstruación»; pero que va a desaparecer una vez comience el sangrado menstrual. «Sin embargo un pequeño grupo de mujeres con trastorno disfórico premenstrual puede seguir con el malestar durante la menstruación, inclusive después que e quite».

El trastorno disfórico premenstrual predispone a la impulsividad

Estadísticamente el trastorno «ocupar al 5 % de las mujeres», por lo que no se debería subestimar la condición, acota el experto.

Refiere que este trastorno puede llevar a la mujer a asumir actitudes erróneas como separarse de la pareja, incurrir en situaciones de violencia, debido a las alteraciones del ánimo que produce en esta etapa premenstrual, este tipo de trastornos. Por lo que habrá casos en que la asistencia de ayuda profesional médica queda justificada.

Tratamiento

Debido a que el trastorno puede conllevar a la mujer a crear ideas de suicidio, conductas disruptivas, etcétera, su tratamiento debe ser muldisciplinario.

Es en este sentido que profesionales como psicólogos y psiquiatras, ginecobstetras y endocrinólogo deben trabajar en conjunto para que el tratamiento del trastorno premenstrual disfórico sea exitoso, sin daños que lamentar.

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