Generalmente pensamos que para lograr un gran cambio, cuando de hábitos hablamos, requerimos incorporar acciones de la misma dimensión, por el contrario, pensemos que la manera más efectiva de crear un hábito explosivo en nuestra vida, es realizar pequeños ajustes, casi imperceptibles, que en ocasiones nos llevarían menos de 3 minutos y sorprendernos con su eficacia.

Texto original: ¿Hábitos Atómicos? Qué son, cómo crearlos y lograrlos | por Ana Correa Ruiz

No necesitamos poner el mundo patas arriba!!!

Aplicando el principio del 1%, incorporar pequeños hábitos cotidianos que si los ves por separado, parecerían insignificantes, pero su eficacia radica en su conjunto.

Aunque no es sencillo incorporar estos hábitos diminutos, conscientemente sabemos que tienen innumerables beneficios.

La pereza, la falta de motivación y las ganas de procrastinar parecen estar al acecho.

No sientas frustración si no lo logras en los primeros intentos, ya que tiene su razón ya comprobada.

Nuestro cerebro busca generar una recompensa inmediata, nos atrae la satisfacción instantánea, y prefiere resultados rápidos pero en cambio, le cuesta todo aquello cuyo resultado llegara a largo plazo.

Esta es la razón por la que nos cuesta llevar a cabo un plan de dieta, meditar a diario, pero nos sentimos tentados a ver otro capítulo de una serie en Netflix o deslizar el dedo en la pantalla del móvil en nuestra Red Social favorita.

Pero ¿por qué incorporar nuevos hábitos?

Cuando queremos incorporar nuevos hábitos, generalmente es porque no estamos satisfechos con los resultados que estamos obteniendo.

Foto de Maksim Goncharenok en Pexels

¿Cómo lo logramos hábitos atómicos?

Lo primero que debemos revisar es nuestra auto-imagen, si nuestra imagen falla tendremos más resistencia para hacer algo que no esté alineado con ella.

Enfócate en quien quieres ser y dale argumentos a tu cerebro para que se haga esa imagen.

Existen estrategias para hacerle ¨trampa¨ a nuestro cerebro y conseguir placer en la ejecución de un habito, como lo explica magníficamente James Clear en su libro innovador Hábitos Atómicos, nos revela cómo esos cambios pequeños pueden crecer hasta llegar a cambiar nuestra carrera profesional, nuestras relaciones y todos los aspectos de nuestra vida, nos propone 4 leyes de cambio de conducta que podemos resumir en:

Hacer un hábito Obvio y Conciso

Definir de manera explícita el lugar, la hora y los detalles del hábito que deseamos incorporar y anclarlo a uno que ya existente

Ej: Meditare 5 minutos después de tomar mi taza de café, observando el cielo en el sofá de mi sala.

Hazlo Atractivo

Anticipar los resultados satisfactorios.

Ej: Ahorrare 1 moneda cada día y en 60 días gastare la mitad en un masaje.

Hazlo Sencillo

Planear el hábito sin que tome mucho tiempo al principio, luego se puede aumentar conforme pasa el tiempo. 

Hazlo Satisfactorio

Mantener la motivación, pensando en desafíos continuos que exijan algo de dedicación y nos lleve a superar nuestros límites.

Incorporar hábitos que nos ayuden en nuestra objetivos, contribuirá con nuestro bienestar general.

Comenzar modificando pequeñas conductas y trazar a partir de ellas los siguientes pasos. No esperando resultados inmediatos, disfrutando cada parte del proceso y cuando menos los esperemos, seremos las personas que siempre hemos querido ser.

A tu salud…