La tradición de comer doce uvas al ritmo de las campanadas de la medianoche en Nochevieja es una costumbre arraigada en muchos países de habla hispana, especialmente en España. Pero, ¿cuál es el origen de esta peculiar tradición y qué significado se le atribuye?

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Orígenes de una costumbre

Los orígenes exactos de esta tradición son un tanto difusos y se han tejido a lo largo de los años diversas teorías. Una de las más extendidas sitúa sus inicios a finales del siglo XIX en España, concretamente en la región de Madrid. En aquella época, los viticultores españoles tuvieron una cosecha excepcionalmente abundante de uvas. Con el fin de dar salida a toda esa producción, se les ocurrió la idea de promocionar el consumo de uvas en Nochevieja, asociándolas a la buena suerte y la prosperidad del año venidero.

Otra teoría sugiere que la elección de las uvas se debe a su forma redonda, que simboliza la continuidad y la perfección, y a su color, que evoca la abundancia y la riqueza. Además, las uvas son un fruto dulce, lo que las convierte en un alimento asociado a la felicidad y la alegría.

El significado de las doce uvas

El número doce, por su parte, tiene un gran simbolismo en muchas culturas. Representa los doce meses del año, las doce horas del día, los doce signos del zodiaco y las doce tribus de Israel. En el caso de las uvas, cada una de ellas se asocia a un mes del año, y se cree que comerlas al ritmo de las campanadas garantiza un año lleno de buenos momentos y éxitos.

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La tradición se expande

La costumbre de comer doce uvas en Nochevieja se fue extendiendo rápidamente por toda España y, posteriormente, a otros países de habla hispana, como México, Argentina y Chile. Con el paso del tiempo, esta tradición ha adquirido matices y significados diferentes en cada lugar.

En algunos países, se cree que cada uva representa un deseo específico para el año nuevo. Por ejemplo, la primera uva puede simbolizar la salud, la segunda el amor, la tercera el dinero, y así sucesivamente. En otros lugares, se considera que las doce uvas son una ofrenda a los dioses para pedir protección y bendiciones.

Variaciones culturales

Aunque la tradición de las doce uvas tiene un origen común, existen numerosas variaciones culturales en torno a esta costumbre. En algunos países, se acostumbra a tomar las uvas acompañadas de una copa de cava o champagne, mientras que en otros se prefieren los vinos tintos o blancos. Además, en algunas regiones se utilizan uvas de diferentes variedades, como las moscatel o las aledo.

En la actualidad, la tradición de las doce uvas sigue siendo muy popular en muchos países del mundo. Aunque su origen pueda ser comercial, esta costumbre se ha convertido en un símbolo de esperanza, renovación y unidad familiar.

Comer las doce uvas al ritmo de las campanadas se ha convertido en un ritual que nos conecta con nuestras raíces y nos permite celebrar la llegada del nuevo año con optimismo y alegría.

Fuente: glamour

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