Energía, esencia, como quieras llamarla, según lo que creas, me he dado cuenta de lo importante de esas llamadas buenas y malas energías y cómo éstas cargan nuestras vidas, la importancia de dar amor y afecto

Título original: «Las emociones y las energías» Por Stefany Colina 

Imagen superior cortesía de Merlin Lightpainting en Pixabay

Hay días en los que me despierto de mal humor. De esos días con mal genio y cómo estreso a mamá sin darme cuenta, lo poco amable que puede llegar a ser y que nada fluye en la casa para hacer las cosas. Mamá se inquietad y se torna poco amable. ¡Lógico!, la energía que está recibiendo es negativa.

Por supuesto cuando despierto con buen humor y soy amable, mamá es más receptiva y grata en recibirme.

Es fácil escribir estas palabras, pero hacerlo es lo complicado. Como ser humano, soy cambiante y volátil, imperfecta como cualquiera. Mis emociones son cambiantes y en este tipo de situaciones el equilibrio emocional está en su mayor prueba.

Sin embargo, ¿qué puedo hacer mejor para que nuestro día (el de mamá y el mío por ejemplo) sea más llevadero?

  • Escucho música antes de dormir (la música estimula el cerebro y relaja las ondas cerebrales según estudios científicos).
  • Estoy un rato más en la cama (aunque parezca una tontería, si estoy de mal humor, me despierto y despejo la mente, ocupando la mente en las cosas que debo hacer, mirando por la ventana el cielo, leyendo algo en el teléfono o algunas páginas de algún libro que tenga a la mano).
  • Respiro hondo cuando algo me altera, me retiro educadamente y regreso cuando me siento mejor.
  • Escucho con atención todo lo que me tiene que decir mamá (aunque insisto a veces que no entiendo), mejor asiento, y soy amable afirmando que entiendo lo que me quiere que decir. La conversación fluye mejor y no siente presión de expresarse.
  • Le doy mi afecto, la abrazo porque la amo, ¿que más motivo que ese?.
  • Trato de explicarle las cosas aunque no las entienda muy bien, sin gritar (respiro, y recuerdo es mi mamá y debo respetarla).
  • Voy a su ritmo (cuando eres tan joven el ritmo biológico es diferente); a veces me cuesta comprender cómo procesa algunas cosas (es un constante aprendizaje) también por su edad. La paciencia es fundamental.
  • Hablo con el psicólogo de las cosas que me afectan, mis emociones e inquietudes para tener más herramientas.
Las emociones y las energías
Las emociones y las energías – La fe mueve montañas y llenar tu vida de la palabra de Dios llena y calma el corazón
Imagen referencial cortesía de Enrique Meseguer en Pixabay

Dios, sus aliados y mamá

Mamá siempre ha sido una persona amable, cariñosa y de establecer relaciones fácilmente con las personas; amistades que han durado en el tiempo y Dios se ha encargado de devolver esa reciprocidad.

«Siembra y cosecharás», sin duda una frase muy acertada para este tema. He visto cómo a lo largo de su enfermedad, personas como mi vecina, a quien le digo abuela, o mi madrina han sido fundamentales en nuestra vida; con apoyo incondicional en todo momento.

Dios se ha encargado de enviar a sus ángeles cuando más lo necesitamos en un gesto de esperanza cuando estamos en caos. Creo que la fe se ha vuelto un fuerte y una herramienta muy importante en nuestras vidas. En mi caso particular, me ha ayudado a entender cosas que en su momento no les encuentro el por qué; y que tal vez nunca lo sepa, como por ejemplo, por qué a mi madre tuvo que darle un degeneración cognitiva.

En todo momento mamá me entrega su amor y entendimiento y aunque me equivoque, su amor incondicional siempre ha estado presente. Puedo estar molesta, inquietad o confusa y ella siempre tiene sus brazos abiertos para recibirme.

Mi madre me ha enseñado que siempre tengo algo que aprender de ella y de mi padre. A pesar que su enfermedad está avanzada siempre hay una señal, un gesto que Dios me envía y me recuerda que mi mamá, esa que amo tanto, sigue allí a pesar de su deterioro cognitivo.

Hago énfasis porque muchas veces siento que cada día pierdo un pedacito de mi mami y es difícil no sentirme rota por dentro. Pero allí está Dios que me levanta, que debo aprender a ser más observadora con sus señales a través de ella (mi madre).

Y si no crees en Dios, puedes aprender a recibir las señales del Universo. En esta vida nacimos con aliados y personas que en nuestro entorno nos enseñan y nos llenan de fortaleza. Solo tienes que saber a dónde dirigir tu mirada.

Las emociones y las energías
Las emociones y las energías – El cerebro es un músculo que todos los días debemos ejercitar y proteger. Imagen referencial cortesía de hainguyenrp en Pixabay

Juegos, actividades y una reflexión

Las emociones y las energías – Imagen referencial cortesía de F1 Digitals en Pixabay

¿Qué le gustaría hacer hoy a mamá? Es una pregunta que diariamente me hago. No solamente lo importante de las actividades que necesita hacer para mantener su mente y cuerpo activo, también busco actividades que le apasionen y que estén dentro de sus capacidades.

Motivarla es muy importante, y como mamá dice: “Lo único que no tiene solución es la muerte”.

Su optimismo me impulsa. Ella es mi motor y mi motivo de reinventarme. ¿Y tú qué haces para reinventarte?

Aquí algunos links donde puedes encontrar juegos y actividades didácticas:

El tiempo resulta efímero y el reloj ya no juega a nuestro favor. Cada día que paso a su lado lo agradezco y espero que mañana me recuerde. Agradece a Dios y dale todo tu cariño cada día tu ser amado; si te encuentras en una de esas historias de olvidos, recuerda que el amor y la paciencia no están en una pastilla, sino en el corazón.

Hasta la próxima Bitácora de Una Cuidadora, con más experiencias y herramientas que te apoyarán en la tarea cuidar a tu ser amado. Recuerda visitarnos en nuestro canal YouTube para obtener más información.

A tu salud…