La sensación de piernas cansadas, pesadez o hinchazón es un síntoma común de la insuficiencia venosa crónica. Esto ocurre cuando las venas tienen dificultades para bombear la sangre de vuelta al corazón, lo que provoca la acumulación de líquidos y toxinas en las extremidades inferiores. Esta molestia se agrava con el calor, la inmovilidad prolongada y los cambios hormonales.

No tienes que resignarte a sentir este malestar. Adoptar una serie de hábitos sencillos y específicos puede mejorar drásticamente tu circulación y aliviar los síntomas. Se trata de una combinación de movimiento, posturas adecuadas e hidratación.

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Hábitos clave para la circulación venosa

La farmacéutica y divulgadora, Boticaria García, sugiere una rutina de 10 pasos que puedes implementar fácilmente para estimular el retorno venoso y reducir la hinchazón.

Aquí tienes los 10 pasos esenciales que debes seguir:

  • Hidratación constante: Bebe suficiente agua para mantener la sangre fluida y facilitar su circulación.
  • Eleva las piernas: Colócalas en alto durante 15 a 20 minutos varias veces al día para ayudar al drenaje.
  • Evita el calor directo: Las duchas de agua fría en las piernas son un potente vasoconstrictor que mejora el retorno venoso.
  • No uses ropa ajustada: La ropa que presiona la ingle o las rodillas dificulta la circulación sanguínea.
  • Medias de compresión: Úsalas, especialmente si pasas mucho tiempo de pie o sentado, para ayudar a las venas.
  • Ejercicio ligero: Caminar, nadar o montar en bicicleta estimula la «bomba» muscular de la pantorrilla.
  • Masajes ascendentes: Masajea tus piernas desde el tobillo hacia el muslo para impulsar el flujo.
  • Evita el sedentarismo: No pases más de una hora sentado o de pie sin moverte.
  • Controla tu peso: El exceso de peso aumenta la presión sobre tus venas de las piernas.
  • Remedios tópicos: Utiliza geles con efecto frío o ingredientes venotónicos como el rusco o el castaño de Indias.

El poder del movimiento y la postura

La inmovilidad es tu peor enemigo si padeces de piernas cansadas. Si tu trabajo requiere que estés sentado o de pie por largos periodos, debes ser proactivo para evitar el estancamiento de la sangre.

Mientras estás sentado, haz movimientos circulares con los tobillos y los pies de forma constante. Si estás de pie, intenta balancearte de talones a puntas o dar pequeños pasos en tu sitio para activar los músculos de las pantorrillas. Esta acción muscular funciona como un segundo corazón para impulsar la sangre.

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La importancia de la temperatura

El calor dilata las venas (vasodilatación), lo que hace que las válvulas venosas trabajen con más dificultad y se acumule más líquido. Por esta razón, debes evitar fuentes de calor directo.

Esto incluye baños de agua muy caliente, saunas o la exposición solar prolongada. El contraste con el frío, como terminar la ducha con agua fría en las piernas, es una técnica sencilla y muy eficaz para mejorar el tono venoso.

Al incorporar estos 10 pasos a tu rutina, notarás una disminución significativa de la pesadez y mejorarás la salud a largo plazo de tu sistema circulatorio.