El Pilates en silla es una adaptación inteligente y accesible del método original de Joseph Pilates. Permite trabajar la alineación, fortalecer el «core» (centro de energía) y recuperar la movilidad perdida, todo mientras aprovechas un descanso en la oficina o la comodidad de tu sala.
Aquí tienes una guía detallada con 5 ejercicios clave para transformar tu postura y ganar flexibilidad.

1. El gato-vaca sentado (movilidad espinal)
Este ejercicio es fundamental para despertar la columna y liberar la tensión acumulada en las vértebras lumbares y cervicales.
- Cómo hacerlo: Siéntate en el borde de la silla con los pies apoyados firmemente en el suelo, a la anchura de las caderas. Coloca tus manos sobre las rodillas.
- El movimiento: Al inhalar, arquea suavemente la espalda, lleva el pecho hacia adelante y mira ligeramente hacia el techo (Vaca). Al exhalar, redondea la espalda hacia atrás, mete el ombligo hacia la columna y lleva la barbilla al pecho (Gato).
- Beneficio: Mejora la elasticidad de los discos intervertebrales y reduce la rigidez matutina o tras largas horas de quietud.
2. La sirena o estiramiento lateral (apertura de costillas)
Muchas veces la mala postura no es solo hacia adelante, sino que estamos «comprimidos» lateralmente. La Sirena ayuda a expandir la caja torácica.
- Cómo hacerlo: Sentado erguido, deja caer un brazo hacia el suelo (o sujétate de la pata de la silla para mayor estabilidad) y eleva el otro brazo hacia el techo.
- El movimiento: Inhala para crecer y, al exhalar, inclínate hacia el lado opuesto al brazo elevado, dibujando una gran «C» con el torso. Mantén ambos glúteos bien apoyados en el asiento; no dejes que uno se levante.
- Beneficio: Estira los músculos intercostales y el cuadrado lumbar, facilitando una respiración más profunda y una postura más erguida.
3. Giro espinal o «spine twist» (descompresión)
La rotación es una de las funciones naturales de la columna que más descuidamos. Este ejercicio actúa como si «exprimieras» una toalla mojada, liberando tensión.
- Cómo hacerlo: Siéntate muy alto, como si un hilo tirara de tu coronilla hacia el cielo. Cruza los brazos sobre el pecho o pon las manos tras la nuca (sin empujar la cabeza).
- El movimiento: Inhala profundamente y, al exhalar, gira el torso hacia la derecha desde la cintura, manteniendo la pelvis inmóvil. Inhala volviendo al centro y repite hacia la izquierda.
- Beneficio: Fortalece los oblicuos y mejora la rotación de la columna dorsal, evitando que los hombros se cierren hacia adelante.
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4. El gran estiramiento de columna (spine stretch forward)
Este ejercicio busca crear espacio entre las vértebras y estirar toda la cadena posterior (espalda y parte trasera de las piernas).
- Cómo hacerlo: Estira las piernas frente a ti (si el espacio lo permite) con los talones apoyados, o mantén las rodillas dobladas si prefieres estabilidad. Extiende los brazos hacia adelante a la altura de los hombros.
- El movimiento: Imagina que tienes un balón gigante frente a ti. Exhala mientras articulas la columna vértebra por vértebra, proyectando las manos hacia adelante como si quisieras alcanzar algo, pero manteniendo el ombligo empujando hacia atrás.
- Beneficio: Descomprime la zona lumbar y enseña al cuerpo a articular la espalda de forma segmentada.
5. Elevación de pierna con control (fortalecimiento del core)
Una buena postura depende de un abdomen fuerte. Si los músculos abdominales son débiles, la espalda baja asume todo el peso del torso.
- Cómo hacerlo: Siéntate erguido sin apoyarte en el respaldo. Sujétate de los bordes del asiento para tener equilibrio.
- El movimiento: Exhala mientras extiendes una pierna hacia adelante, manteniéndola recta. Eleva el pie unos centímetros del suelo sin inclinar el tronco hacia atrás. Mantén 3 segundos y baja lentamente. Alterna piernas.
- Beneficio: Fortalece los flexores de la cadera y el cuádriceps, mientras obliga al transverso abdominal a estabilizar la postura.
Resumen de la rutina
Para obtener resultados visibles, intenta realizar esta secuencia al menos tres veces por semana. Aquí tienes una guía rápida:
| Ejercicio | Repeticiones | Foco principal |
| Gato-Vaca | 10 ciclos | Flexibilidad de la columna |
| La Sirena | 5 por lado | Apertura lateral y respiración |
| Giro Espinal | 8 por lado | Rotación y descompresión |
| Spine Stretch | 6 repeticiones | Elongación de la espalda |
| Elevación de Piernas | 12 por pierna | Estabilidad del core |
Consejos para la práctica
- La respiración es clave: En Pilates, la exhalación suele coincidir con el momento de mayor esfuerzo o estiramiento. Ayuda a activar el abdomen profundo.
- Calidad sobre cantidad: Es mejor hacer 5 repeticiones con una alineación perfecta que 20 de forma descuidada.
- La silla adecuada: Asegúrate de usar una silla estable, preferiblemente sin ruedas y sin reposabrazos que limiten tu movimiento.
Implementar estos pequeños movimientos no solo mejorará tu apariencia física (haciéndote lucir más alto y seguro), sino que reducirá drásticamente el cansancio mental asociado al dolor físico.
Fuente: mejorconsalud
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30 años. Actualmente tesista de la Licenciatura en Física, mención Física Médica. 9no semestre aprobado. Redactor en mis tiempos libres. ¡Me gusta aprender e innovar en todo! Amante del cine y buen café.

