Desde hace bastante tiempo, las cremas solares se convirtieron en un fijo de nuestro bolso de mano; algo que no puede faltar en ningún momento del año por sus características fotoprotectoras y antivejez. Eso sí, en verano, es cuando más cerca debemos tenerlas, para evitar las quemaduras y manchas en la piel

La experta Carmina Casas, miembro de la Federación Internacional de la Sociedad Española de Químicos Cosméticos, comentó que todas las cremas y protectores solares que se venden, por ejemplo, en Europa, son seguras; y están reguladas y controladas por las normativas de la Unión Europea. Acá se especifica qué filtros pueden usarse y cuál debe ser su concentración máxima.

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protectores solares

“Los filtros solares que contienen los fotoprotectores son de dos tipos: orgánicos e inorgánicos, estos últimos derivados de minerales, como el óxido de zinc y el dióxido de titanio. Los orgánicos tienen la capacidad de absorber la luz y los inorgánicos, sobre todo, la reflejan y la absorben, aunque en menor medida”, añadieron.

Los protectores solares son seguros, pero no siempre inocuos

A pesar de esta regulación, hay que tener en cuenta que no todas las composiciones le van bien a todo el mundo. Hay usuarios que experimentan problemas, normalmente alergias, por las características de su piel, su estilo de vida y por factores endógenos y ambientales. Dentro de los ingredientes que contienen los productos fotoprotectores, los alérgenos más comunes son, sobre todo, ciertos conservantes, fragancias y filtros solares.

Los filtros inorgánicos, etiquetados como óxido de zinc y dióxido de titanio, sin embargo, tienen un bajo potencial alergénico. “Los filtros orgánicos, en cambio, presentan un mayor riesgo, especialmente en pieles con algún tipo de alteración de la función barrera. Dentro de este grupo, la benzophenone-3 es la causante de la mayor parte de alergias y fotoalergias por el uso de cremas solares”, aseguran.

Recomendaciones

Según las fuentes consultadas, en función de las características de la piel son más apropiados unos ingredientes que otros. “Por ejemplo, para pieles secas es recomendable que la formulación contenga más emolientes. En cambio, para pieles con tendencia acneica se tienen que evitar ingredientes comedogénicos, ya que éstos pueden obstruir los poros de la piel y provocar la formación de granos, espinillas y puntos negros”, comenta la especialista de Roka Furadada.

Fuente: CuídatePlus

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