¿Alguna vez escuchaste hablar de Watsu? Primero que todo, la palabra se compone de Water (agua) y Shiatsu (milenaria técnica japonesa que apoya procesos de sanación), es decir, Shiatsu en el agua. Es una terapia que se realiza en piscinas
Watsu – Imagen superior de Gerd Altmann en Pixabay
Este tratamiento permite a la persona entrar en un estado profundo de relajación, probando sensaciones que involucran todos sus sentidos. Se basa en sumergir todo el cuerpo en el agua, para aprovechar ese estado de ingravidez.

¿Qué es el Watsu?
Anteriormente explicamos de que se trataba. Este tipo de tratamiento o terapia no es un masaje como estás acostumbrado a recibir, pero sí que puede ser una de las maneras más efectivas para ser masajeados por el agua.
Podemos decir de una forma muy simplista de decir, masaje flotante. Este bodywork acuático se practica de manera óptima en el agua entre los 34 a los 36 grados, con una profundidad del tanque que no exceda de 120 cm.

El Watsu puede ser practicado por adultos, ancianos, niños o por cualquiera otra persona que quiera emprender una actividad rehabilitadora integral, asimismo funciona también como una manera de superar el miedo al agua y a la flotabilidad.
Contradicciones del Watsu
Todo el mundo puede tener una sesión de Watsu, no existen contraindicaciones específicas; sin embargo, hay situaciones y circunstancias en las que es mejor abstenerse o esperar que se resuelvan. A continuación, enumeramos las circunstancias y casos en los cuales es mejor esperar la opinión médica formal:
- Fiebre
- Incontinencia y heridas abiertas
- Epilepsia, especialmente si no está controlada
- Infecciones que pueden ser transmitidas en el agua o el aire
- Sensibilidad a los productos químicos, como el cloro o el bromo
- Hemorragia cerebral reciente
- Diabetes inestable
- Perforación del tímpano
- Afecciones de los riñones por lo cual la persona no pueda soportar la deshidratación
- Tracheotomia abierta
- Esclerosis Múltiple
Con información de: https://www.saludterapia.com

