El apio es mucho más que el tallo crujiente que acompaña tus ensaladas. Es un superalimento con un perfil nutricional impresionante que deberías incluir en tu dieta regular. Este vegetal de bajo aporte calórico es una fuente rica en vitaminas, minerales y compuestos bioactivos que benefician tu salud de múltiples maneras.

Su versatilidad en la cocina te permite aprovechar sus beneficios tanto crudo como cocido. Incorporar el apio es una estrategia sencilla para mejorar tu hidratación y aumentar tu ingesta de fibra, lo que impacta positivamente en tu salud digestiva y renal.

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La riqueza de sus propiedades

El apio es conocido principalmente por su alto contenido de agua y su bajo valor energético, lo que lo convierte en un aliado indispensable si buscas controlar tu peso.

Sus propiedades nutricionales y terapéuticas más destacadas son:

  • Diurético natural: Su alto contenido de agua y potasio promueve la eliminación de líquidos y toxinas.
  • Fuente de fibra: Ayuda a prevenir el estreñimiento y contribuye a la saciedad, facilitando el control de las porciones.
  • Rico en antioxidantes: Contiene compuestos fenólicos y flavonoides que combaten los radicales libres y la inflamación.
  • Aporte vitamínico: Es una buena fuente de vitamina K, esencial para la coagulación sanguínea, y folatos.

La Boticaria García, experta en divulgación, subraya que las propiedades diuréticas del apio lo hacen ideal para personas con retención de líquidos o hipertensión arterial.

Beneficios para tu salud renal y cardiovascular

Gracias a su acción diurética, el apio tiene un efecto positivo en la salud de tus riñones y tu sistema cardiovascular. Al favorecer la eliminación de sodio y agua, ayuda a regular la presión arterial de forma natural.

Este vegetal contribuye a prevenir la formación de cálculos renales y facilita el trabajo de filtrado de los riñones. Además, el apio contiene ftálidos, compuestos que han sido estudiados por su capacidad para relajar los músculos que rodean las arterias, contribuyendo a una mejor circulación.

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Cómo integrar el apio en tu dieta

Integrar el apio a tus comidas es sencillo y puede mejorar el sabor y la textura de tus platos. No es necesario limitarse a comer los tallos crudos.

Puedes disfrutar de sus beneficios de varias maneras:

  • En batidos: Sus hojas y tallos son perfectos para jugos verdes, mezclados con frutas como manzana o piña.
  • En caldos y sopas: Es un ingrediente base excelente que aporta sabor umami y sus propiedades diuréticas a tus preparaciones.
  • Como snack: El tallo crujiente es un sustituto saludable para picar entre comidas, solo o acompañado de hummus o crema de cacahuete.

Aprovecha este humilde pero poderoso vegetal para darle un boost de salud a tu alimentación diaria.