Observar vídeos de animales domésticos no es solo un entretenimiento digital superficial; es una actividad que activa mecanismos neurobiológicos profundamente arraigados en la supervivencia de nuestra especie
Mascotas y neurociencia | Imagen superior de Maria Tyutina: en Pexels
La ciencia ha demostrado que la exposición a contenido visual de mascotas genera una respuesta fisiológica inmediata que reduce el estrés y fomenta la segregación de neurotransmisores asociados a la calma.

Este fenómeno se explica a través de la hipótesis de la biofilia y la respuesta de esquema de bebé, las cuales sugieren que estamos programados para reaccionar positivamente ante ciertas características físicas animales.
La respuesta del esquema de bebé y la liberación de oxitocina
Generalmente, el cerebro humano reacciona con especial intensidad ante los vídeos de cachorros debido a lo que el etólogo Konrad Lorenz denominó esquema de bebé. Características como ojos grandes, frentes anchas y movimientos torpes activan el núcleo accumbens, la región del cerebro encargada del sistema de recompensa.

Así, al procesar estas imágenes, el organismo libera oxitocina, a menudo llamada la hormona del vínculo, la cual disminuye los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Esta reacción química no solo nos hace sentir bien de forma instantánea, sino que también reduce la presión arterial y la frecuencia cardíaca, induciendo un estado de relajación biológica.
El impacto en la atención y la productividad
Contrario a la creencia popular de que estos vídeos son una distracción improductiva, estudios de la Universidad de Hiroshima han sugerido que observar imágenes de animales lindos puede mejorar el rendimiento en tareas que requieren cuidado y concentración.

Al inducir un estado de ánimo positivo y reducir la ansiedad, el cerebro se vuelve más eficiente en el procesamiento de información detallada. Esta respuesta está ligada a un instinto de cuidado que agudiza los sentidos. Cuando vemos algo que percibimos como vulnerable o tierno, nuestra atención se focaliza de manera instintiva. Esto se traduce en una mayor precisión operativa tras la exposición al vídeo.
Evolución y la hipótesis de la biofilia
La conexión con los animales tiene una base evolutiva denominada biofilia. Se trata de la tendencia innata de los seres humanos a buscar vínculos con la naturaleza y otras formas de vida. En el pasado, observar animales tranquilos en su entorno era una señal de seguridad para nuestros ancestros. Si los animales estaban relajados, significaba que no había depredadores cerca.

En la actualidad, esta respuesta se ha trasladado al entorno digital. Los vídeos de mascotas actúan como un recordatorio subconsciente de seguridad y paz. Así, permten que el sistema nervioso parasimpático tome el control y neutralice la respuesta de lucha o huida propia del estrés laboral o urbano.
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