Los consejos no pedidos pueden llegar a convertirse en un problema en la medida en que resultan invasivos, además de inapropiados e inoportunos.
Los consejos no solicitados abundan en la redes sociales donde cualquier se cree capaz y con la autoridad de dar un consejo aunque previamente no le haya pedido alguno.
Para el coordinador adjunto de Cecodap, Abel Saraiba, psicólogo, psicoanalista, además de profesor de derechos humanos, más que dar consejos las personas deben aprender a escuchar primero al otro y solo si se da la ocasión, dar de buena manera una consejo oportuno y no invasivo.
Los consejos no pedidos pueden ser un problema
Explica que Saraiba que los consejos no solicitados «están a la orden del día», convirtiéndose «en unos de los problemas con los que lidiamos», más cuando las personas interactúan en las redes sociales, ya que se exponen más.

Indica el coodinador adjunto de Cecodap que nos encontramos en la redes con opiniones tajantes pero sin mucho fundamentos de personas aconsejando a otras.
Agrega Saraiba que los consejos no pedidos también están motivados por buenas intenciones, sin embargo lejos de contribuir a que la situación o coyuntura mejore «lo que hacen es causar gran malestar».
¿Qué motiva a las personas dar consejos no solicitados?
A decir de Saraiba «el consejo no solicitado tiene que ver con una recomendación ante un problema, supuesto o real». Ya que puede haber personas que supongan un problema lo que para otra no lo es, pero aun así le «dicen qué hacer», sin que previamente nadie solicite el consejo.
Apunta el experto que cuando los consejos si son solicitados por la otra personas, entonces sí serán recibidos de buena manera, a diferencia del caso contrario, incluso cuando estos vengan con las mejores intenciones.
Efectos de un consejo no pedido
Afirma que Saraiba que los consejos no pedidos son una manera de importunar la privacidad de las personas, esto por un lado; por el otro, causa en el agraviado conmoción o shock.
Para el especialista y mienmbro de Cecodap las personas que dan este tipo de consejos, realmente creen que están ayudando a los demás. «Creemos que podemos darles solución a los problemas de los demás», señaló.
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Escuchar antes de dar un consejo no solicitado
A decir de Saraiba, como sociedad le tenemos mucha fe a la recomendación, al tip, al consejo que parece va a solucionar las cosas. Pero, agrega que, por tanto, tenemos «recalibrar, reconducir, recalcular un poco nuestra estrategia».
Una de las ayudas que más podemos brindar a las personas que atraviesan por un conflicto es escuchar, «porque cuando damos un consejo nosotros le estamos dando un pedacito de nuestro mundo a alguien que probablemente tiene más información sobre el tema».
Escuchar le da la oportunidad a nuestro interlocutor de desahogarse, hacer que piense desde otra óptica el problema y, en tercer lugar, «conectar y empatizar». De modo que la recomendación, solo si esta es solicitada, «quedará más elegante», concluyó el psicoanalista y psicólogo, Abel Saraiba.

