La terapia con mandala se ha convertido en un método de sanación y forma de generar equilibrio emocional para muchas personas. La conciencia acerca del bienestar espiritual que han adquirido sujetos en los últimos años ha impulsado un interés creciente por terapias orientales enfocadas hacia la salud del alma.

Ana Nocerino es estratega y consultora de desarrollo personal y asegura que la arteterapia que emplean mandalas otorgan a las personas herramientas de cura, de sanación; en la medida en que hacen posible la catarsis.

La arteterapia terapias de mandala

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A según de Nocerino este tipo de terapias «tiene un beneficio gigantesco en lo que es la salud integral. Porque el mandala es la voz del alma».

Añade la experta que el mandala «es el inconsciente que se está expresando a través de las figuras que se plasman en un papel, de los colores que se utilizan. Y de la simbología de connotación que hay alrededor de todo esto.»

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Es así como los colores, prestando atención a la psicología del color, dicen cosas. La numerología entra en juego aquí también, de acuerdo a los números que representen cada figura plasmada en papel; «si se dibuja un triangulo, o se dibuja un sol, a cada una de estas figura le corresponde un número, forman parte de todo lo que el inconsciente quiere manifestar», agrega Ana Nocerino.

Arteterapia, un encuentro con la esencia del ser

La terapia con mandala al tener que ver con el inconsciente del ser, abre un camino para la comunicación con nosotros mismo, de una manera más expedita y profunda.

Nocerino explica que «se trata de una metodología que trajo a Occidente Carl Gustav Jung», y que los mandalas como tal son un arte milenario de la India, que el psicoanalista inglés, Jung, utilizó con sus pacientes.

¿Cómo se hace la terapia con mandalas?

Esta arteterapia se fundamenta en el método dejado por la psicología junguiana, que permite a los terapeutas alternativos hacer una lectura semiológica . Se busca pues, a partir del material producido por los participantes, hacer un interpretación de la simbología vista.

La consultora en desarrollo personal, Nocerino, advierte de forma categórica que «hacer terapia es terapéutico, pero nunca es terapia». Ya que considera que, «la terapia es el proceso guiado y acompañado. Basado en una metodología junguiana. Esta permite que la persona plasme en el dibujo el tema que quiere llevar a terapia».

Explica Nocerino que la terapia con mandalas, al final, produce una catarsis en la personas, que hace posible que esta experimente un mayor bienestar emocional.

Los terapeutas del arte con mandala

Un terapéuta que hace de guía en la terapia de mandala debe estar certificada para ello. «Es una persona que ha estudiado toda una metodología práctica y, digamos, toda una cantidad de herramientas que se tienen a disposición, precisamente, para brindarle al cliente, toda una gama de alternativas y soluciones, para cualquier tema que la persona quiera llevar a consulta».

En este tipo de arteterapia las sesiones no son colectivas y/o grupales sino individuales, precisa Nocerino. En ellas «el cliente lleva un tema, del que se conversa y luego, en función de lo que sale de esa conversación inicial, la personas realiza su mandala»; para en la fase ulterior proceder al análisis del material generado por el participante.

Beneficios de la arteterapia con mandala

Con el tipo de terapias a partir de mandala la persona conseguirá identificar limitantes, deslastrarse de pensamientos y obstáculos diversos que le impiden avanzar; «o que identifique entre lo que la persona quiere y lo que la persona tiene que hacer».

Fuente: Saludterapia