La glándula tiroides requiere iodo para estimular la producción de hormonas que regulan la energía y el metabolismo corporal. La tiroides se encarga de absorber el iodo disponible en el torrente sanguíneo.

La glándula no puede diferenciar entre el iodo estable o regular del iodo radioactivo y absorberá todo aquel que le sea viable. En bebés y niños, la glándula tiroides es una de las partes anatómicas más sensible a la radiación.

tiroides 2
Foto referencial

Foto por peoplecreations – www.freepik.es

¿Por qué la tiroides necesita de especial protección luego de un escape de material radioactivo?

Muchos de los accidentes nucleares liberan iodo radioactivo en la atmósfera el cual podría ser absorbido por el cuerpo humano.

Una vez que las células tiroideas captan bastante iodo radioactivo, puede producirse cáncer de tiroides que se desarrollará años más tarde de la exposición. Los bebés y los niños son los que poseen mayor peligro. Este peligro es menor para las personas mayores de los 40 años.

El cáncer de tiroides parece ser el exclusivo cáncer cuya incidencia se incrementa después de un accidente nuclear. El yoduro de potasio salvaguarda únicamente a la glándula tiroides, sin embargo, este es el órgano que corre más riesgo frente al iodo radioactivo.

¿Qué es el ioduro de potasio (KI)?

El ioduro de potasio (KI) es la misma presentación del iodo que se usa para yodar la sal. El KI abastece a gran cantidad la glándula con iodo, previniendo tal cual que el iodo radioactivo sea absorbido. Si se toma en el instante correcto, el KI salvaguarda a la glándula tiroides del iodo radioactivo que provenga de diferentes fuentes, como el viento, comida, leche y agua.

Se puede encontrar el KI en pastillas o en forma líquida.

Lea también: Proteína de la leche que puede combatir el COVID-19

¿Cuándo debe tomarse ioduro de potasio?

El KI se encarga de abastecer a las células tiroideas y esto previene que la glándula capte el iodo radioactivo por alrededor de 24 horas.

Se debería tomar una dosis al día a medida que se está expuesto al iodo radioactivo hasta que el riesgo se culmine. El KI debería ser usado únicamente bajo instrucciones de las autoridades de salud local. No todos los escapes radioactivos integran el iodo radioactivo que puede provocar cáncer de tiroides.

Dosis recomendadas

La FDA recomienda:

  • 0-1 mes: 15 mg
  • 1 mes – 3 años: 30-35 mg
  • 3 – 12 años: 65 mg
  • >12 años: 130 mg

La forma más simple para elaborar 16mg para los recién nacidos menores a 1 mes es disolver una píldora de 130mg en 225ml (8oz) de agua y darle al bebé 28 ml (1oz) del líquido.

Las únicas personas que no deberían tomar KI son aquellos que tuvieron alguna reacción alérgica al iodo.

Fuente: webconsultas

Imagen destacada por: freepik – www.freepik.es