Mitos sobre los alimentos y nuevos estudios salen a la luz regularmente promocionando las ventajas o peligros para la salud de ingerir ciertos alimentos. Algunas veces, la información opone estudios anteriores o refuta afirmaciones usuales. Esto provoca que sea difícil establecer qué alimentos realmente conducen a una mejor salud.

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Mito 1: Los productos orgánicos son más nutritivos

Si bien hay alguna prueba de que los productos orgánicos poseen beneficios potenciales para la salud, no hay conclusiones definitivas. Haciendo comparación con los productos cultivados convencionalmente, los productos orgánicos poseen las mismas vitaminas, minerales, antioxidantes, proteínas, lípidos y otros nutrientes, así como la misma proporción de calorías.

El concepto orgánico tiene relación con la manera en que se cultivan y procesan los productos agrícolas. En los Estados Unidos, los productos etiquetados como orgánicos certificados tienen que cultivarse sin la utilización de pesticidas sintéticos, genes de bioingeniería, fertilizantes a base de petróleo y fertilizantes a base de lodos de aguas residuales.

En resumen, las ventajas para la salud de los alimentos orgánicos todavía no permanecen claros. No hay prueba concluyente de que el consumo de productos orgánicos logre mejorar la salud o minimizar el riesgo de cualquier patología.

Mito 2: Evite todos los alimentos procesados

No todos los alimentos procesados son parecidos o iguales. Los alimentos integrales mezclados en un procesador de alimentos siguen siendo el mismo alimento. Ciertos alimentos procesados son buenos para usted, como las mantequillas de nueces, el atún ligero enlatado envasado en agua y las frutas y vegetales congeladas.

Escoja alimentos procesados que se parezcan más a su estado natural. Si el empaque enumera varios elementos en términos muy científicos, posiblemente no sea su elección más sana.

Ejemplos de alimentos procesados que no son una opción dietética tan saludables para usted son esos con:

  • Edulcorantes (jarabe, sacarosa, edulcorantes artificiales como el aspartamo)
  • Colorante alimentario
  • Conservantes (sodio, aceites, nitritos, sulfitos)
  • Aditivos (maíz, soja, semillas de algodón, subproductos de cereales)

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Mito 3: Los multigrano y los granos enteros son lo mismo

Multigrano no es sinónimo de grano completo. De acuerdo con la FDA, los granos completos consisten en granos sin refinar, cuyos elementos (el salvado, el germen y el endospermo) aún permanecen intactos junto con toda la fibra, vitaminas y minerales hechos por la naturaleza. Los alimentos multigrano se realizan con bastante más de un grano, sin embargo, ninguno podría ser integral.

Al adquirir productos integrales multigrano, se recomienda buscar el sello «100% granos completos» en el empaque y leer cuidadosamente las etiquetas de los alimentos para corroborar de que se enumeran el trigo integral, la avena integral y el grano completo.

Mito 4: Los huevos son malos para el colesterol

Los huevos, especialmente las yemas, han recibido una mala fama durante los años por ser elevados en colesterol. No obstante, las pautas para el consumo de huevos se han modificado mientras se hacen más estudios sobre los efectos de los huevos en la salud. En la actualidad se dice que el consumo moderado de huevos está bien. No obstante, un análisis actual muestra que el elevado consumo de huevos puede incrementar el peligro de patología cardíaca. Entonces, el debate continúa.

Si le gustan los huevos, se sugiere comerlos con moderación, prestando mucha atención a la proporción de colesterol en su dieta, en especial si ya está en peligro de patología cardíaca. La Agrupación Americana del Corazón indica un huevo (o 2 claras de huevo) por día como parte de una dieta sana.

Mito 5: Una dieta libre de gluten es buena para todos

El gluten es una proteína que está en granos como el trigo, la cebada, el centeno y la avena. Si no posee sensibilidad al gluten o no fue diagnosticado con patología celíaca, no hay razón para evadir el gluten en su dieta. Si lo haces, añade granos sin gluten, como el maíz, arroz o quinua. Independientemente de lo que escoja, se sugiere integrar granos en su dieta cada día para obtener las ventajas nutricionales de los carbohidratos complejos, como la vitamina B y el hierro.

Fuente: vitonica

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