El fenómeno de los Terrians (o therians) despierta una creciente alarma en escuelas y parques. Este movimiento agrupa a personas que se identifican plenamente con animales, convencidas de poseer una conexión espiritual y física con especies como perros, gatos o zorros. Lo que muchos consideran una simple moda de TikTok esconde una compleja mezcla de búsqueda de identidad, vacíos emocionales y una desconexión preocupante con la realidad humana que familias y especialistas deben vigilar de cerca.

El médico veterinario Otto Alvarado aborda este tema con un enfoque científico para ayudar a las comunidades a comprender qué ocurre detrás de estos comportamientos virales. Identificarse como un animal no humano implica mucho más que usar una máscara o una cola; conlleva adoptar conductas erráticas que pueden afectar la salud física y la integración social del individuo. En este artículo, desglosamos las definiciones clave y los riesgos que este fenómeno representa para los jóvenes en la actualidad.

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Diferencias entre Terrians, Otherkins y Furries

Para entender este fenómeno, debemos distinguir las categorías que coexisten en internet. Los Terrians se identifican con animales existentes en la naturaleza. Por otro lado, los Otherkins afirman ser criaturas mitológicas o inexistentes, como dragones o unicornios. Finalmente, los Furries suelen limitarse al uso de disfraces y accesorios por diversión o mercadeo, sin necesariamente sentir que «son» el animal. Mientras que algunos experimentan una identificación psicológica profunda, otros solo siguen una tendencia estética que las redes sociales amplifican constantemente.

Los peligros anatómicos de imitar a otras especies

Adoptar la postura de un cuadrúpedo acarrea consecuencias graves para el cuerpo. El doctor Alvarado advierte que la anatomía humana evolucionó para la bipedestación (caminar erguidos). Imitar el movimiento de los perros o gatos genera daños significativos en las muñecas, los dedos, la espalda y la cadera. Asimismo, intentar replicar la dieta de estas especies, como el consumo de alimentos crudos o balanceados para mascotas, altera la microbiota intestinal y pone en riesgo el sistema digestivo, el cual carece de la preparación necesaria para procesar esos nutrientes de esa forma.

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Cuándo buscar ayuda profesional y el rol de la familia

Un comportamiento se convierte en un problema serio cuando interrumpe la vida funcional del individuo. Si un joven abandona sus estudios o su trabajo porque «se siente un gato», un equipo multidisciplinario debe intervenir de inmediato. Aunque los especialistas aún no clasifican a los Terrians dentro de un trastorno mental específico, conductas como gruñir o morder en lugares públicos indican una crisis de identidad. Los padres deben mantener una presencia activa y fomentar una comunicación abierta; el equilibrio en el hogar funciona como la mejor barrera contra estas fugas de la realidad que surgen en el mundo digital.