Existe una sobrevaloración del término resiliencia como si en él solo existe positividad. Hablar de las desventajas de la resiliencia se hace necesario más cuando se cree que serlo es lo políticamente correcto.
Si bien los beneficios de la resilencia han sido descrito y enumerados en diversas fuentes, no se ha advertido lo suficiente sobre sus límites, sus riesgos y cómo la creencia de que hay que reponerse a toda adversidad puede entrañar efectos contrarios a los deseados.
Veamos en qué casos ser resiliente no es lo mejor para una persona o un grupo de personas, empeñadas en superar a ultranza un contexto que los rebasa, sin detenerse a reflexionar en la noción de límite.
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Desventajas de la resiliencia
La resiliencia presenta desventajas al no ser capaz de abarcar la complejidad de las distintas dinámicas sociales, ya que existen circunstancias fuera de nuestro control o desconocemos cómo cambiarlas. La singularidad de la historia de vida de cada individuo complica la aplicabilidad universal de la resiliencia.
El grupo de personas que muestra gran capacidad de recuperación ante un hecho adverso son percibidas como individuos fuertes. Pero que traslada a estos un apresión social o familiar que podría llevarlos al agotamiento físico y mental. Es necesario resaltar aquí que estos casos además de ser excepcionales no deben ser pretexto para generalizarlos.
Otra desventaja de la resiliencia es que a menudo se la percibe como un objetivo o logro a alcanzar, cuando en realidad es un proceso continuo.
La creencia de que debemos sentirnos mejor en situaciones adversas puede generar estrés, especialmente en quienes son responsables de familias y hogares, tanto hombres como mujeres.
No siempre es necesario ser resiliente
Algunas personas están tan enfocadas en ser fuertes y resolver problemas que podrían negar o tener dificultades para reconocer sus verdaderas emociones.
Ante eventos como duelos, separaciones familiares, catástrofes naturales o pérdida del empleo, podrían reprimir emociones para aparentar resiliencia.
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De modo que la resiliencia mal comprendida asume entonces una coraza, una máscara en la cual se esconde una gran vunerabilidad reprimida que terminará por minar la salud mental de la persona empeñada en ser fuerte porque sí, sin prever los efectos negativos de tal actitud.
Ventajas de la resiliencia
A pesar de sus desventajas, la resiliencia puede prevenir la aparición de traumas relacionados con la guerra, problemas familiares, laborales, entre otros. Aquellos que desarrollan esta cualidad tienen un mayor equilibrio emocional y encuentran satisfacción al enfrentar situaciones complejas.
Otros beneficios incluyen la capacidad de controlar el recuerdo de experiencias traumáticas, integrar la memoria y los afectos, fomentar la autoestima, establecer vínculos seguros y atribuir significados positivos a los acontecimientos. Por lo tanto, la clave radica en encontrar un límite saludable para construir resiliencia sin caer en tergiversaciones.
Desventajas de la resiliencia | Ver los límites
Cuando te encuentres en una etapa de agotamiento, es esencial reconocer que algunas personas no pueden desarrollar la capacidad de ser resilientes sin límites.
Esto sería una sobrevaloración de las capacidades, que es una de las desventajas de la resiliencia mal comprendida. Reconocer la fatiga es fundamental; en situaciones de agotamiento, es el momento de reflexionar sobre nuestras capacidades, ya que la resistencia ilimitada es rara. En este contexto, es más probable que ocurra desgaste emocional.
Fuente: MejorConSalud

