La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y cumple funciones vitales como protegernos de las agresiones externas, regular la temperatura corporal y sintetizar la vitamina D. Por eso, es importante cuidarla y mantenerla saludable. Pero para ello, primero debemos conocer cuál es nuestro tipo de piel y qué características la definen.
Existen cuatro tipos básicos de piel: normal, seca, grasa y mixta. Cada uno tiene sus propias necesidades y requiere de productos y tratamientos específicos. A continuación, te explicamos cómo identificar tu tipo de piel y qué cuidados debes tener en cuenta.

Piel normal
Es la piel más equilibrada y saludable. Tiene un aspecto suave, liso y luminoso, sin imperfecciones ni signos de envejecimiento prematuro. No presenta exceso de grasa ni sequedad, y tiene un buen nivel de hidratación.
Los poros son pequeños y apenas visibles, y la tez es uniforme y sin rojeces. Para cuidar la piel normal, se recomienda limpiarla dos veces al día con un producto suave, hidratarla con una crema ligera y aplicar un protector solar adecuado a diario.
Piel seca
Es la piel que tiene una falta de hidratación y de lípidos naturales que la protegen. Tiene un aspecto áspero, opaco y tirante, con tendencia a descamarse y agrietarse. Los poros son muy pequeños y cerrados, lo que dificulta la eliminación de impurezas.
La tez puede ser pálida o con tonos amarillentos, y suele presentar arrugas finas y líneas de expresión. Para cuidar la piel seca, se recomienda limpiarla con un producto cremoso o aceitoso que no la reseque más, hidratarla con una crema rica en nutrientes y emolientes, y aplicar un protector solar con factor alto a diario.
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Piel grasa
Es la piel que tiene un exceso de producción de sebo por parte de las glándulas sebáceas. Tiene un aspecto brillante, graso y con tendencia a formar granos, espinillas y puntos negros. Los poros son grandes y abiertos, lo que facilita la acumulación de suciedad y bacterias.
La tez puede ser cetrina o con tonos grisáceos, y suele presentar cicatrices e inflamaciones. Para cuidar la piel grasa, se recomienda limpiarla dos veces al día con un producto espumoso o gel que elimine el exceso de grasa sin resecarla, hidratarla con una crema oil-free o matificante que regule el sebo, y aplicar un protector solar no comedogénico a diario.
Piel mixta
Es la piel que combina zonas secas y zonas grasas. Suele tener un aspecto normal o seco en las mejillas, y un aspecto graso en la zona T (frente, nariz y barbilla). Los poros son medianos o grandes en la zona T, y pequeños o normales en las mejillas. La tez puede ser irregular o con rojeces, y suele presentar imperfecciones localizadas en la zona T.
Para cuidar la piel mixta, se recomienda limpiarla dos veces al día con un producto adaptado a cada zona (suave para las mejillas y espumoso o gel para la zona T), hidratarla con una crema ligera o fluida que equilibre el nivel de hidratación, y aplicar un protector solar adecuado a cada zona a diario.
Fuente: mejorconsalud
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30 años. Actualmente tesista de la Licenciatura en Física, mención Física Médica. 9no semestre aprobado. Redactor en mis tiempos libres. ¡Me gusta aprender e innovar en todo! Amante del cine y buen café.

